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Oleoturismo, un viaje al mundo del olivar

Jueves, 2 de Febrero de 2012

El oleoturismo es un fenómeno relativamente reciente por el que el visitante de las rutas del aceite busca disfrutar de la naturaleza, de la gastronomía y del patrimonio cultural a partes iguales. Si primero fue el vino la ‘estrella’ gastronómica que desató el interés de un nuevo tipo de turistas, después llegó el olivar y el aceite de oliva, un paisaje y un producto que es seña de identidad de gran parte del territorio español y muy especialmente de Andalucía.

Las rutas del aceite se han visto como un complemento económico muy interesante para zonas rurales, más aún cuando la producción de aceite ha dejado de ser rentable para muchos olivareros. Y en las ciudades muchas personas buscan salir de ellas en busca de algo más que naturaleza.

En este sentido, las rutas del aceite que han proliferado por las comunidades productoras suelen ofrecer desde la visita a los campos de olivos, a veces coincidiendo con la recogida de aceituna como ocurre en estas fechas, a la visita a las almazaras (donde se extrae el aceite), preferentemente antiguas y que forman parte del patrimonio cultural, y se completa con catas para paladares principiantes que aprenden a distinguir entre las variedades de aceituna más comunes y desgustaciones de la gastronomía local, siempre con el aceite de oliva como protagonista

Según un estudio de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Córdoba sobre esta actividad, así es el perfil socioeconómico del oleoturista: Mayoritariamente se trata de hombres (aunque es una modalidad de turismo bastante familiar), de edad superior a los 45 años, con un nivel de renta entre 1.001 y 1.500 euros, personas casadas y pertenecientes muy mayoritariamente a zonas urbanas.

Desde hace años, hay viajes programados para estas rutas del aceite. Una de las más conocidas y completas tiene como punto de partida Madrid y está organizado desde la tienda-escuela El Alambique. Tan sólo hace falta reunir a diez personas con ganas de viajar y conocer el mundo del aceite y estar dispuestos a pasar tres o cuatro días con el centro de operaciones en un cortijo de labranza, que data del siglo XVII, transformado en un alojamiento rural donde se imparten clases relacionadas con la gastronomía local.

El viaje con destino a comarcas de Sevilla y Cádiz incluye la visita a una almazara de más de 200 años, donde se elabora el aceite totalmente a la antigua usanza, con la antigua maquinaria todavía en plena forma: las aceitunas se trituran con las tradicionales piedras de molino y la pasta se prensa en los capachos de esparto. Es, prácticamente, la única almazara andaluza que elabora toda su producción de esta forma.

Además de conocerse el mundo del aceite se visitan bodegas, hornos de pan y se degustan platos de la cocina típica andaluza. “En las últimas semanas estamos recibiendo bastantes peticiones” dicen desde El Alambique.

Desde Andalucía y el medio rural, hace unos años el oleoturismo despertó gran entusiasmo que no siempre se ha sabido mantener y la crisis económica no ha ayudado precisamente. Los pueblos olivareros, muchos de ellos agrupados en la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO) vieron en el oleoturismo una posibilidad de desarrollo y se lanzaron a aprovecharla.

A partir de 2004, AEMO promueve el proyecto Oleoturismo que auspicia la Diputación de Jaén, impulsando una red de intercambio de experiencias, relacionadas con la valorización turística de los recursos locales asociados a la producción del aceite de oliva, en la que participaron siete países mediterráneos.

Más allá de los proyectos y estudios, están las iniciativas más tangibles. Entre ellas, la ‘vía verde’ de Jaén, que puede complementarse con visitas culturales a las ciudades de Úbeda y Baeza, referentes del patrimonio artístico de la provincia. Hay algún municipio olivarero, como el cordobés de Bujalance, donde se explota muy activamente el valor del aceite de oliva. Por 25 euros por persona se puede visitar el pueblo, las fincas de olivos, las almazaras y caldererías, y culminar la mañana con un almuerzo en los restaurantes de la localidad para degustar un almuerzo cordobés con el aceite de oliva virgen extra como protagonista por otros 10 euros más.

También se visitan asiduamente almazaras de la Sierra de Cádiz o del interior de la provincia de Málaga, como en la comarca de Los Montes y algunas firmas punteras en el aceite de oliva. En todo caso, casi todas las denominaciones de origen del aceite de oliva ofrecen rutas turísticas, y muchas empresas ofrecen la venta directa de sus productos a los visitantes.

Eso sí, se echa en falta una mayor coordinación entre municipios, marcas, profesionales de la cata, restaurantes, y hoteles para ofrecer una visita completa y que anime al público a desplazarse al campo. Aunque hay interesantes excepciones, como la Fundación de Juan Ramón Guillén, del grupo Acesur, que se ha puesto manos a la obra a editar la primera guía de oleoturismo de Andalucía.

Puntos débiles

Por otro lado, el estudio de la Universidad de Córdoba revela importantes carencias en la organización y desarrollo de las rutas oleoturísticas y las actividades programadas. Las características del viaje realizado por este tipo de oleoturista muestran que el 63% de los encuestados no pernoctan en la zona a consecuencia de la reducida infraestructura hotelera, uno de los principales frenos a la consolidación de este turismo. Es por esto por lo que la mayor parte de las visitas que se ofrecen desde Andalucía apenas duran media jornada.

No obstante, muchos de estos turistas están dispuestos a volver a la zona debido a su alto grado de satisfacción con las visitas a las almazaras realizadas. Esta disposición a regresar para completar la visita podría generar riqueza en la zona, creando empleo en el sector de la restauración-hostelería y de la artesanía, pues más del 35% de los turistas no se han llevado ningún recuerdo (cerámica o productos típicos) al no existir tiendas especializadas de recuerdos.

La falta de infraestructuras hoteleras y sobre todo la falta de coordinación entre los proyectos de oleoturismo y casas rurales de la zona, tiendas de souvenirs, restaurantes o museos, pone de manifiesto que en el oleoturismo falta mucho para que pueda equipararse con iniciativas punteras y de gran éxito e importante rentabilidad como son las del enoturismo, el turismo del vino.

A pesar de que en Andalucía existen centenares de cooperativas olivareras en plena producción y se asientan grandes firmas del sector, en pocos casos han seguido el camino de vino. Aunque las comparaciones resulten odiosas, el enoturismo ha dejado incluso muestras de arquitectura puntera para acoger bodegas de importantes marcas y que se prologa también a hoteles y ’spas’ modernos que incluyen en su oferta tratamientos a bases de vino y uva.

En definitiva, venden un ‘estilo de vida’ que no aparece como valor añadido en el oleoturismo, generalmente carente de ese punto de sofisticación. Sin embargo, el aceite de oliva, tan apreciado como cosmético en países como Japón, no ha encontrado ese aprovechamiento de cara al turismo nacional e internacional.

Información obtenida de:

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/14/andalucia/1326555661.html

Oro virgen extra de baena

Jueves, 2 de Febrero de 2012

La cultura añeja, por sabia, siempre consideró como predilectos el fruto del olivo: la aceituna, y el zumo puro de esta: el aceite; dos arabismos que, desde el corazón de la etimología, encontraron en el microclima de Baena y en la pulcra y artesanal tradición de sus almazaras el regazo más querido. Los viejos pueblos de la cuenca mediterránea, especialmente la antigua Grecia, siempre hicieron de estos vocablos una referencia luminosa hasta convertir en ejemplar magisterio la perfección de sus características y cualidades distintivas. Pero la incultura, como perverso antónimo de la cultura, aderezada con la aviesa compañía de la ignorancia y de la impericia, ha sido un grave obstáculo en el conocimiento de tan preciada sublimidad; sobre todo, de un tiempo a esta parte. Justamente, desde el momento en el que apareció la moda de la comida basura –rápida o americana; tanto monta–. Este pernicioso hábito penetró en muchos hogares, desplazando, para desgracia de la salud, la beneficiosa dieta en la que el aceite de oliva virgen extra es un componente insustituible e imprescindible. Investigadores, médicos, gastrónomos y estudiosos, convencidos defensores de sus propiedades, muestran una honda preocupación ante tan grave atropello a los principios básicos de la nutrición.

Elevadas cifras de colesterol, desde la infancia (altas del malo, LDL, y bajas del bueno, HDL), triglicéridos (en sus cifras más altas), enfermedades cardiovasculares (con cuadros de infartos agudos de miocardio, anginas de pecho, arterioesclerosis de miembros inferiores, aneurismas aórticos y trombosis cerebrales), tumores, cánceres, obesidad, diabetes y problemas intestinales y de infertilidad (por los bajos porcentajes de vitamina E) han sido, entre otros, los nefastos efectos de dar la espalda a la gastronomía mediterránea. Afortunadamente, ante esta situación comienza a reaccionar la sensata voz popular, cada vez más numerosa. Y ello debe ser así, ya que pocas veces se experimenta una sensación olfato-gustativa-táctil tan intensa, por auténtica, como cuando se paladea, en ayunas o a cualquier hora del día, un pequeño sorbo de aceite virgen extra. En particular de Baena y su comarca; inconfundible, por la especificidad que le otorgan su aroma floral, el picante y amargor, en los mejores referentes, el equilibrio de sabores excepcionales, la textura y la gran pureza. Los extraordinarios índices de calidad hicieron que, mediante la Orden del 2 de marzo de 1981 del Ministerio de Agricultura, se constituyera, provisionalmente, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Baena. La Orden del 26 de octubre de 1987 de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía aprobó, definitivamente, la mencionada denominación, al cumplir todas las exigencias del reglamento.

La límpida condición de las aceitunas, cultivadas con técnicas de producción integrada, las diestras tareas de poda, la aplicación de los objetivos del desarrollo sostenible, con el máximo respeto al medioambiente, la privilegiada técnica de elaboración, la tradición y la innovación tecnológica se conjugan equilibradamente. Las sintéticas características organolépticas, el contenido de vitamina E, los efectos tan eficaces en la regulación del colesterol y en la prevención de las más diversas patologías (en particular, las cardiovasculares) y la riqueza en antioxidantes bien merecen el pleno reconocimiento. Las variedades, carrasqueña o picuda (la principal), lechín, chorrúa o jardúa, hojiblanca, picual (marteña o lopereña) y pajarera, son el fundamento para que el frutado líquido, resultante, presente unas particularidades especiales, cuya acidez máxima no llega a las cuatro décimas.

Un microclima prodigioso, una geografía y un pueblo, que mima el olivo con el mismo esmero con el que Miguel de Cervantes mimó su pluma para escribir el Quijote, rubrican la universalidad de las almazaras de la villa de Juan Alfonso de Baena, Luis Carrillo de Sotomayor y Amador de los Ríos, entre otros ilustres personajes.

La defensa y promoción del zumo divino (con el mismo color del oro o del limón, según los frutos) del árbol de Palas Atenea, la diosa que, acariciando la tierra, creó el olivo, es una asignatura que los olivareros baenenses aprobaron siempre con la calificación de la excelsitud. El producto que aumenta la esperanza de vida de todas aquellas personas que lo consumen siempre ha recibido una atención especial en estas tierras tan dilectas para la historia y la cultura.

Cuando las verdes ramas del olivar caligrafían la misma existencia con letras de molde hasta las sílabas mudan su color. El oro virgen extra con estas señas de identidad, con ese regusto tan propio que deja en el paladar, es elixir y bienestar; el verde néctar que nos regalan los olivares milenarios de una ciudad mágica; epítome y prontuario de tan conspicuo legado. Y cuna de sabiduría, donde pasear por sus avenidas, calles, callejuelas, parques y conocer el rico patrimonio histórico-artístico es complacencia y deleitamiento. Porque Baena es una antología literaria y cultural en la que las metáforas, como lo sueños, también se hacen realidad para que se verdee el cielo y todo sea ramos de olivos en el aire, como escribió Blas de Otero.

Información obtenida de:

http://www.diariocordoba.com/noticias/opinion/oro-virgen-extra-de-baena_688840.html

La mafia del aceite de oliva se embolsa 5.000 millones de euros

Miércoles, 25 de Enero de 2012

En las etiquetas está escrito «Made in Italiy» y «Aceite extra virgen de oliva». Pero en realidad la mayor parte del aceite que se vende y se exporta en Italia es el resultado de mezclas de aceites que proceden de Túnez, Marruecos, Grecia y , sobre todo, de España. Se trata de un mercado de grandes beneficios, organizado por lo que ya se conoce en Italia como «agromafia», unos padrones en cuyos bolsillos se meten cada año 5.000 millones de euros.

Se trata de un refinado fraude comercial, un negocio ilegal, que ve implicados al menos una decena de marcas, algunas muy conocidas, cuyos nombres aún no se han hecho públicos porque aún está en marcha una gran investigación, a la que ha tenido acceso el diario La Repubblica, realizada por agentes de Aduanas , Guardia de Finanzas y detectives antifraude del Cuerpo Forestal del Estado, en colaboración con Coldiretti, la principal organización de empresarios agrícolas italianos, con un millón y medio de asociados.

Los nuevos «señores» del aceite ni siquiera exprimen ya las aceitunas en las almazaras: Sencillamente, el aceite lo obtienen mediante una transformación, a su manera. Es decir, lo manipulan, le dan olor y sabor. Y sobre todo, importan. Compran a manos llenas en el extranjero, en la cuenca del Mediterráneo, sobre todo en España, y lo revenden en Italia y en el exterior. Eso sí, colocan la etiqueta de «Made in Italy», y se las dan como los mejores productores del mundo, porque hacen el mejor y más rico oro amarillo.

Se trata de un fraude, algo completamente ilegal, porque los aceites vírgenes y extra vírgenes de oliva embotellados deben respetar, desde el 17 de enero 2008, las normas obligatorias sobre etiquetas, en las que debe figurar el Estado de la Unión Europea o país extracomunitario en el que son cultivadas las aceitunas y dónde se ha producido la transformación. En definitiva, un aceite solamente puede definirse italiano solamente cuando las aceitunas de las que se extrae son cultivadas en Italia y la transformación se realiza en una almazara italiana. En la práctica, en 9 botellas sobre 10, esa descripción que debe figurar en la etiqueta es ilegible. Los caracteres son tan pequeños, e impresos en lugares casi escondidos (y no siempre se imprimen) que para descubrirlos sería necesaria una lupa.

Cómo funciona el negocio

Una decena de etiquetas o marcas, algunas muy conocidas, han formado un bloque de empresas –productores y distribuidores- , aliados para especular y cometer un sofisticado fraude comercial, engañando al consumidor y acumulando enormes beneficios. Para ello, importan enormes cantidades de aceite de Grecia, Túnez y, sobre todo, de España. En algunos casos, el aceite lo compran de sociedades a las cuales están ligados: el mismo padrón, el mismo grupo o familia. Controlan precios y mercado: «Hay un grupo de poder agroalimentario que con la importación y la transformación está haciendo fortunas legales. Asi como para las basuras se habla de ecomafia, ha llegado el momento, también para el aceite, de hablar de agromafia. Hay que comenzar a investigar ciertos patrimonios”, denuncia Stefano Masini, el responsable de consumo de la organización de empresarios agrícolas Coldiretti.

La envergadura del negocio es extraordinaria: 4 de cada 5 botellas de aceite de oliva extra virgen llevan la bandera italiana oficialmente, pero contienen productos extranjeros, procedentes sobre todo de España y Grecia. Frente a 250.000 toneladas de aceite que Italia exporta, su cifra de importación es extraordinaria: 470.000 toneladas (en el 2010, la cifra fue de 570.000 toneladas).

Esta «agromafia» compra el kilo de aceite español, de óptima cualidad, a 50 centimos. Los importadores lo revenden al menos a 2,50 ó 3 euros. Su gran negocio lo hacen con España, el primer país productor mundial de aceite de oliva, con una producción media anual de 700-000-800.000 toneladas, llegando a alcanzar 1.400.000 en algunas campañas. A la exportación, fundamentalmente a Italia, se destinan 300.000 toneladas, alcanzando las 600.000 en algunas campañas.

La misma operación se realiza con Túnez, primer productor de aceite de oliva de África, y segundo país del mundo por superficie cultivada. Producir un kilo de aceite en Túnez cuesta 10 céntimos, mientras en Italia se eleva a una media de 4-5 euros. En Túnez, el importador de aceite italiano paga 20-23 céntimos el kilo. Ese aceite se etiqueta en Italia y los astutos distribuidores italianos lo colocan a precios rebajados, entre 2 y 4 euros, en los grandes supermercados, en las tiendas de gasolineras, etc.

Algunas regiones italianas son ricas en olivos y también en embrollos agroalimentarios. “El aceite, con relación a otras producciones agroalimentarias, como por ejemplo el vino, es un producto extraordinariamente simple. Hoy el aceite extra virgen de oliva se ha convertido en una jungla. Resultado: Las empresas italianas no exprimen nada. Almacenan el aceite de importación. La gente lo compra y no sabe que es un engaño, porque con la etiqueta se logra saber qué es lo que hay en la botella”, afirma Amedeo De Franceschi, vice comandante del Cuerpo Forestal que lucha contra el fraude.

Resultados desastrosos

¿Qué aceite compran hoy los italianos? En el supermercado, el precio medio del aceite procedente de España, vendido como extra virgen italiano, es de 3 euros. Pero en general, no slo no es extra virgen, sino que se venden mexclas de pésima calidad, según reconoce el propio presidente de la

Unión Nacional de Productores de Aceite de Oliva (Unaprol), Massimo Gargano: «Hay muchos aceites de oliva defectuosos vendidos como extra virgen». En efecto, una investigación realizada con 12 de las marchas más vendidas en supermercados, analizadas en laboratorio, detectó defectos graves organolépticos casi en la mitad, como sabor a rancio o a mufa. «Un aceite para poder ser considerado extra virgen no debe tener ningún defecto organoléptico», subraya Massimo Gargano.

Aunque el fraude es colosal, según la investigación en curso, hasta ahora pocos embrollos han salido a la luz. El más llamativo de los últimos años se conoció en el 2008: Veinte empresas de toda Italia estaban implicadas y se secuestraron 2.300 toneladas de aceite , procedentes de España, Grecia y Túnez. Se mezclaba con aceite local y se revendía como «producto italiano cien por cien» no solo en Italia, sino también en el extranjero, incluso en parte se despachaba como «biológico».

Ante la extraordinaria dimensión de este fraude, «ha llegado la hora de que el gobierno actúe contra la agromafia con nuevos instrumentos. Estos no son simples fraudes de comercio, sino que se trata de organizaciones criminales estructuradas que controlan los precios y tienen en mano una entera cadena desde la producción hasta la distribución», afirma Stefano Masini de Coldiretti.

Y el consumidor ¿cómo debe comportarse para evitar ese fraude tan extendido? Marco Oreggia, autor de «Flos Olei 2012», la biblia de los aceites de oliva, declara a ABC que para tener garantías de un buen aceite extra virgen se debe pagar al menos 8 euros al litro. Solo así se pueden evitar en Italialos aceites falsos, procedentes de cultivos tunecinos o andaluces, mezclados a granel y vendidos en las estanterías de los supermercados con una bella etiqueta italiana.

Información obtenida de:

http://www.abc.es/20111227/internacional/abci-mafia-aceite-oliva-201112271713.html

Comienza a comercializarse el aceite de los olivos centenarios de la Dehesa del Generalife

Lunes, 23 de Enero de 2012

El aceite de oliva virgen extra que producen los olivos centenarios de la Dehesa del Generalife, junto a la Alhambra, ha comenzado a comercializarse a partir de este miércoles en innovadores envases monodosis de ‘Oro líquido de la Alhambra’. Con certificación ecológica, este aceite procede de la variedad antigua de olivo conocida como ‘lucio’, frecuente en la comarca de los Montes Orientales de la provincia de Granada, según ha explicado durante la presentación del nuevo producto la directora del Patronato de la Alhambra y el Generalife, María del Mar Villafranca.

Se trata de una especie exclusiva de la provincia de Granada, poco productiva, ya que solo fructifica en las partes terminales de los brotes, y que posee un notable interés histórico cultural, por su singularidad y su ancestral ligazón con la Alhambra. Para su comercialización se han puesto a la venta 7.000 envases monodosis, especialmente dirigidos para empresas y turistas, que podrán adquirirse en la tienda-librería que se encuentra ubicada en la calle Reyes Católicos, 40, en pleno centro histórico de la ciudad.

Desde comienzos de 2003, el Patronato desarrolla labores ordinarias de cultivo y aprovechamiento de los olivares de la dehesa del Generalife junto con otros situados en otras fincas anexas al monumento (Alixares, entorno del Cementerio, Cerro del Aire, Huerta de la Mercería), lo que supone un total de algo más de 52 hectáreas y 4.722 olivos, buena parte de los cuales tiene un carácter centenario.

Este año los olivos centenarios han producido 110.000 kilos de aceituna y 20.000 litros de aceite y, debido las mejoras introducidas en el cultivo, la campaña ha obtenido la calificación de virgen extra, que se presenta en esta ocasión con un innovador envase por su concepción y diseño como es la monodosis ‘Oro líquido de la Alhambra’.

Desde la época medieval la dehesa del Generalife estaba plantada de forma abierta, con el arbolado disperso, lo que permitía cultivos agrícolas y usos ganaderos, y a lo largo de la historia, tal y como ha ocurrido con el monumento nazarí, ha vivido momentos de esplendor y decadencia, según ha explicado el jefe del Departamento de Jardines y Bosques del Patronato, Rafael de la Cruz, que ha señalado que el objetivo de la comercialización del producto no es solamente sacarlo a la venta sino “identificar un uso del lugar con la historia de la Alhambra”.

Los terrenos, que pasaron a manos del Estado en 1921, fueron gestionados por las autoridades con competencia forestal, aunque ya en 2002 pasaron a manos del Patronato, lo que ha permitido recuperar su uso sostenible y ecológico.

Información obtenida de:

http://www.europapress.es/andalucia/noticia-comienza-comercializarse-aceite-olivos-centenarios-dehesa-generalife-20111221151519.html

El aceite para niños de Castillo de Tabernas llegará a toda España, en los centros de El Corte Inglés, en exclusiva

Jueves, 5 de Enero de 2012

A partir de la primera semana de Diciembre, será mas fácil adquirir, en toda España, los nuevos aceites de oliva virgen extra para niños, de Castillo de Tabernas, BENJAMIN Y CADETE. Recientemente la empresa almeriense ha llegado a un acuerdo con El Corte Ingles para la distribución en exclusiva, en todos sus centros de esta nueva línea productos de Castillo de Tabernas, que tiene como objetivo fomentar la dieta mediterránea entre los mas pequeños de la familia.

Estos aceites para niños se han obtenido mediante la realización de dos coupage, que han surgido del éxito obtenido entre mas de 2000 niños de diferentes edades. Así, BENJAMÍN fue el que mas gusto a los mas pequeños por lo que se recomienda su uso a partir de los 6 meses y hasta los 5 años, y CADETE gusto mas a los niños mayores de 6 años.

Según Rafael Úbeda, Presidente del grupo, está idea surgió después de su propia experiencia “Yo tengo dos hijas pequeñas y soy consciente de lo difícil que es hoy en día animar a los niños para que adquieran buenos hábitos en la alimentación. Con nuestros aceites de oliva virgen extra, de sabor frutado, y muy suaves, los niños encuentran mas sabrosas las ensaladas y prefieren un bocadillo o una tostada con Castillo de Tabernas, a cualquier otro producto industrial”

Un estudio Realizado por el área de tecnología de alimentos de la Universidad de Almería, certificó que Castillo de Tabernas posee una alta cantidad en ácido oléico y antioxidantes. Entre as ventajas del consumo diario del aceite de oliva virgen extra son muchas. Este alimento básico de la dieta mediterránea contiene vitaminas A, D, K y E, que favorecen el desarrollo físico e intelectual y ayudan a prevenir el colesterol infantil, una de las enfermedades que más afectan a los niños. Además, regula sus funciones digestivas, protegiendo el estómago.

Úbeda explica además que “Queremos dirigir estos productos a los padres para que sean ellos quienes ayuden a los crear buenos hábitos en la alimentación de sus hijos“.

BENJAMIN y CADETE de Castillo de Tabernas, proceden de la plantación propia de la familia, situada junto al Desierto de Tabernas, con 470 hectáreas y 90.000 olivos que producen un aceite diferenciado por la influencia climática del Desierto de Tabernas. La extracción se realiza en frío a 20º, obteniéndose una acidez natural de sólo 0,1º.

Información obtenida de:

http://www.elalmeria.es/article/almeria/1117624/aceite/para/ninos/castillo/tabernas/llegara/toda/espana/los/centros/corte/ingles/exclusiva.html

Cata de aceite de oliva en Jaén: ¿por qué nos tienen engañados?

Miércoles, 4 de Enero de 2012

Estoy pasando unos días en Jaén, una provincia de interior que tiene un mar, pero de olivos.

En Jaén todo huele a aceite. La carretera que baja desde la meseta castellana cruza el puerto de Despeñaperros y nada más entrar en Andalucía se sumerge en ese mar verde-plata de oliveras que tapiza las suaves ondulaciones de la campiña jienense, como si a la tierra le hubieran ajustado una maillot de arlequín.

60 millones de olivos son muchos olivos. El hombre ha alterado y modificado el paisaje de tal manera que hay olivos por todos lados, desde lo alto de los cerros hasta el fondo de las cárcavas. Cualquier resquicio de terreno es válido en Jaén para plantar uno de los árboles más rentable, bellos y literarios del Mediterráneo. De Jaén sale el 25% de la producción mundial de aceite de oliva.

No es de extrañar que lo primero que me ofrecieran fuera una cata de aceites. Para mi sorpresa descubrí que, como el 99% del resto de mortales legos en esta materia, vivía engañado. ¿Por qué? Os cuento en tres líneas cómo elegir un buen aceite para que nunca más os den gato por liebre:

La calidad de un aceite depende de muchas cosas, pero sobre todo del momento en que se recoge la aceituna y de lo dañada que llega a la almazara.

Así que de la centrifugadora (ya no se usan prensas) salen tres tipos de aceite:

Aceite de oliva lampante: el de peor calidad, hecho con aceituna muy madura y dañada. Huele fuerte y rancio y tiene más de 2 grados de acidez. No es apto para el consumo humano

Aceite de oliva virgen: la primera calidad apta para el consumo. Un aceite con buenas cualidad organolépticas y sin mezclas.

Aceite de oliva virgen extra: el de mejor calidad, hecho con aceitunas recogidas los primeros días de cosecha y que no han empezado a fermentar antes de llegar a la almazara. Tiene la mejor cata: huele a puro fruto, a oliva.

Bien, pues el lampante se lleva a las refinerías donde a base de muchos productos químicos y mucho tratamiento físico se le eliminan las impurezas, pero también lo poco que tenía de sabor y color. El resultado es un líquido parduzco, inodoro e insípido que recuerda poco al aceite.

A ese refinado se la añade luego una pequeña porción de aceite virgen (no más del 20%) y se obtiene el aceite de oliva 1º (un grado) que nos venden en las tiendas como oro líquido, aunque en realidad lleva más química que aceite u oro. Si se le añade un poco más tenemos el aceite de oliva 0,4 grados. Es el aceite más vendido en España, pero ningún fabricante aclara que viene de un refino ni en qué proporción lo mezcla con el virgen.Ahora les han cambiado la denominación, para liarlo todo más, y lo que antes eran 0,4º y 1º les llaman suave e intenso. Mismo perro con distinto collar.

Por en medio caben todo tipo de experimentos, añadiéndoles aceites de semillas y cualquier cosa permitida por ley que estabilice y dé color a “eso”. No hay más que ver las garrafas de supuesto aceite de algunos restaurantes, con un color y una densidad más próximas al detergente que al zumo de la aceituna. Para echarse a temblar.

En Jaén a nadie se le ocurre usar aceite de oliva a secas (en realidad debería de llamarse aceite REFINADO de oliva). Usan el aceite de oliva virgen o el aceite de oliva virgen extra. Incluso para freír.

Y a mí, a partir de ahora, tampoco se me ocurrirá.

Información obtenida de:

http://blogs.elpais.com/paco-nadal/2011/11/cata-de-aceites-oliva-jaen-por-que-enga%C3%B1o.html

Teresa Pérez: ‘El aceite de oliva se asocia en España a producto saludable’

Martes, 3 de Enero de 2012

“El aceite, como cualquier producto de consumo, o lo apoyas y lo ayudas, o ya no crece más. En España tenemos un mercado maduro, donde todavía queda margen de crecimiento, pero requiere un esfuerzo por parte de todas las partes implicadas”. Así se expresa Teresa Pérez Millán, ingeniero agrónomo y gerente de la Organización Interprofesional del Aceite de Oliva Español. La Interprofesional nació en el año 2002 y a ella se sumaron todas las organizaciones nacionales representativas de los distintos eslabones de la cadena: desde el olivar hasta que la botella de aceite llega al punto de venta, desde los sindicatos a los empresarios. Teresa y todo su equipo tienen una actividad frenética que se ha traducido en 50 campañas de promoción del aceite en menos de tres años, no sólo en España sino en todo el mundo. Su obsesión es doble: que cada vez se abran más mercados a un producto que es “estrella en la restauración y con el valor añadido de saludable -dice Teresa Pérez- y que en España su consumo llegue también a las capas de población más jóvenes. En tres palabras: rejuvenecer el consumidor”. Hablamos precisamente de un sector que aporta directamente un 3 por ciento al Producto Interior Bruto de nuestro país.

-¿Ha costado unir fuerzas en el sector?

- Crear algo nuevo siempre supone un gran esfuerzo. Se ha llegado al consenso: productores, transformadores y comercializadores se han dado cuenta de que en determinados campos de acción no interesa ir cada uno por su cuenta: que hay que hacer promoción e investigación del producto de forma conjunta. Ahí es cuando nace nuestro proyecto. La verdad es que cuando todo el sector ha ido con una voz unánime a decir a la Administración “queremos esto”, ésta ha respondido convenientemente. La promoción debe ser una labor continuada, un goteo constante.

-¿La crisis ha afectado también al mundo del aceite?

-. La crisis ha afectado a todos y a todo. Yo creo que no se ha salvado nadie directa o indirectamente. En el sector del aceite, por una política de contención de precios en origen -que ha ayudado al consumidor a que sean más asequibles- ha deteriorado la situación de los productores. Llevan varias campañas seguidas soportando bajos precios y el estado llega a un punto que es insostenible. Muchos olivares están soportando costes muy por encima del retorno de la inversión, a través de la venta del producto. Si a esto le sumamos toda la crisis económica, la falta de líneas de crédito y financiación en los productos agroalimentarios, existe un gran problema. No poder prefinanciar tu producción, antes de que salga al mercado, te ata de pies y manos para seguir invirtiendo, mejorando.

“SE VISLUMBRA UNA BUENA CAMPAÑA”

Teresa Pérez es optimista por naturaleza. Sonríe mientras habla. Su tono de voz es enérgico. Tiene mucha fuerza y eso que les falta a algunos políticos: capacidad de liderazgo.

-¿Se vislumbra ya una salida a la crisis o sería pecar de optimismo?

-. Todo apunta a que la próxima campaña oleícola va a ser buena. Esta es una estupenda noticia pero, a la vez, al hablar de un volumen de aceite importante, dificulta la superación de la situación de tensión en los precios que siguen situados a unos niveles de no-rentabilidad para el sector productor.

-. ¿Está usted obsesionada con este asunto, hasta el punto de levantarse y acostarse pensando en lo mismo?

-Estoy impregnada de aceite todo el día. Me gusta y, además, es mi trabajo. Estamos actuando en diferentes líneas. Sobre todo, en la promoción del producto. Queremos informar al consumidor, promover el consumo del producto e incentivar la demanda. Cuánta más demanda haya, mejor situación habrá para el sector y sus productos. Por otra parte, se está trabajando internamente para encontrar otras soluciones, otras medidas, visto que la situación va para largo y la luz al final del túnel se ve todavía muy pequeñita.

-. ¿Las políticas españolas y europeas no están siendo eficaces?

-. En el pasado, con las ayudas a la producción, el sector español, a diferencia de otros países europeos, como pueda ser Italia o Grecia, lo hizo muy bien. Nuestro sector supo invertir esas ayudas en mejorar las instalaciones, las explotaciones, las almazaras…se hizo excepcionalmente bien. Luego se eliminaron esas ayudas a la producción y llegamos al famoso pago único, donde ya daba igual si producías o dejabas de producir. En España podemos decir que el olivo no sólo ha sido productivo, sino que ha representado un cultivo refugio porque era el que presentaba mejores perspectivas de futuro. Por algo hemos sido líderes mundiales en producción y comercialización. Pero llegó el momento en el que todo esto se paralizó un poco cuando aterrizó la nueva OCM. Las ayudas van de menos a menos y cada vez hay más preocupación por eso. Las ayudas van de menos a menos y cada vez hay más preocupación por eso en el sector productor.

- Resulta complicado exportar aceite de oliva a nivel internacional de forma similar a cómo llega el vino a otros mercados. ¿Esto es lo que más está costando?

-. Es cierto que hemos pecado al pensar que ‘lo mío es lo mejor’ y querer ir cada productor por su cuenta. Ahí tenemos una labor muy importante que hacer desde la Interprofesional. Sobre todo, en épocas como ésta en la que los recursos son escasos y hay que maximizar en lo posible el rendimiento de las acciones llevadas a cabo. Interesa unir esfuerzos. Con respecto al vino, la gran diferencia con el aceite es que el primero se bebe y por desgracia, el aceite no. Por lo tanto, los ritmos de crecimiento del consumo son mucho más lentos.

-. ¿Resulta complicado luchar contra otros aceites que no son de oliva y grasas animales?

-. Los aceites vegetales sustitutivos son mucho más económicos y, en otros países y en otras culturas, resulta difícil, sin conocer a priori el aceite de oliva, pagar más por él si no se conocen sus propiedades y beneficios. El aceite de oliva ha demostrado suficientemente, gracias a la investigación científica, sus propiedades saludables frente a otros aceites vegetales que no las tienen. Eso hace que, hoy por hoy, los aceites de oliva sean la estrella. Poco a poco, en los mercados exteriores, las franjas de población con mayor poder adquisitivo apuestan por nuestro producto más emblemático. Pero el crecimiento del consumo, si bien cada vez mayor, es más lento de lo que a nosotros nos gustaría.

-. ¿Falta unión entre todo el sector olivarero?

-. Quizás no es tanto falta de unión como que no ha existido hasta ahora una iniciativa común para unificar a todos. Hasta que se creó la Interprofesional, cada uno hacía la guerra por su cuenta. Ha llegado el momento de pararse a pensar y sacar mejor provecho y hacer una estrategia común única mucho más fuerte.

“EN MI CASA SIEMPRE HEMOS CONSUMIDO ACEITE DE OLIVA”

Teresa Pérez nos confiesa que aunque no ha tenido una raíz olivarera, en su casa nunca ha faltado el aceite de oliva. “Genéticamente el amor por el aceite me debe llegar por alguna parte que desconozco. En casa hemos utilizado siempre el aceite de oliva virgen extra y no he conocido otra cosa. Luego, cuando he tenido ocasión de probar aceites distintos, he seguido apostando por él, no sólo por sus características y propiedades nutricionales, sino por su sabor, por su gusto y por su diversidad”.

-. ¿El aceite de oliva gana en la cocina?

-. Para mí, un alimento cocinado con aceite de oliva tiene otro sabor, es otra cosa. Me gustaría hacer un llamamiento al mundo de la restauración, que tiene mucho camino por recorrer, que podría mejorar muchísimo con una inversión pequeñísima. Te deprimes pensando los buenos aceites que hay en España y los que muchas veces te encuentras encima de la mesa de algunos restaurantes. De hecho, la Federación Española de Hostelería (FEHR) nos ha manifestado el valor añadido que los aceites de oliva pueden ofrecer a los restaurantes en términos de calidad e imagen.

-. Los grandes restauradores lo tienen claro… el problema quizá son los pequeños.

-. Claro, nosotros queremos trasladar esa conciencia, instaurada en todos los hogares españoles, al mundo de la restauración. No imagino una sola persona que en España no tenga una botella de aceite de oliva en su casa. En muchos estudios de mercado que hemos hecho, el consumidor siempre nos ha manifestado que estaría dispuesto a pagar un poquito más si supiera que el aceite que está consumiendo en un restaurante es un aceite de oliva de calidad.

-. Si se sabe que el aceite de oliva virgen extra es más saludable que otros aceites o grasas animales. ¿Por qué no se le da más publicidad?

-. En Europa, por suerte o desgracia, existe una reglamentación comunitaria que para tutelar al consumidor se impide que en el etiquetado, al igual que en la promoción de los productos, se haga abuso de todas las menciones nutricionales y saludables que pueden tener los productos alimentarios. Sí se podría hacer si esas cualidades están demostradas científicamente y son aprobadas por la autoridad competente europea. Eso ha hecho que estemos atados de pies y manos. Sabemos que el aceite tiene muchísimas cualidades, pero por el momento no lo podemos poner en el etiquetado ni utilizarlo en la promoción, y eso nos perjudica. Se está trabajando mucho para que, a través de la investigación, podamos presentar todos esos informes y esa documentación a la autoridad europea, esperando lograr informes favorables y la posterior aprobación de menciones autorizadas dentro del reglamento.

-. ¿Si hubiera un impulso a nivel estatal la promoción del aceite sería distinta a la actual?

-. El aceite es un producto emblemático que representa más del 3 por ciento del Producto Interior Bruto. Es un porcentaje muy alto a nivel agroalimentario. Por este motivo es indispensable seguir contando con las Administraciones Públicas en el impulso de este sector, con una apuesta decidida y decisiva.

-. Volvamos a la cuestión de la desunión y las diferencias de las propias explotaciones…

-. Esa desunión que comentábamos antes por territorialidad, diferencias de las propias explotaciones, volúmenes… Las características y las condiciones de los distintos productores son muy variadas. Hay otros países que son mucho más homogéneos en su producción. Nosotros tenemos unos olivares tradicionales, en pendiente muchos de ellos; en zonas de sierra, donde todas las labores agrícolas son carísimas porque no son mecanizables. El consumidor, si lo supiera, sabría valorar lo que supone recoger aceituna y producir aceite. La gente debería experimentar esa sensación de ir a recoger aceitunas, llegar a la almazara y ver salir ese oro líquido excepcional con unas características y un perfume extraordinarios. Requiere un esfuerzo que el consumidor, cuando destapa una botella, no llega a percibir. Igual tenemos que hacer un mayor esfuerzo por esa vía. Igual tenemos que hacer un mayor esfuerzo para explicar todo lo que hay detrás de un aceite de oliva.

-. Esa labor implica también un esfuerzo a nivel educacional con nuestros más pequeños.

-. A nivel educacional hemos estado barajando poder hacer talleres con niños en educación infantil. Incluso poder incorporar contenidos en algunas de las asignaturas de los más mayores, divulgación qué es la aceituna, qué es el olivar, los aceites de oliva…

CÓMO SURGIÓ SU VOCACIÓN

La gerente de la Interprofesional del aceite de Oliva Español es ingeniero agrónomo. La vocación de Teresa Pérez surgió de forma casual porque siempre había estado ligada a la arquitectura, las Bellas Artes, incluso a la veterinaria, la Naturaleza en general… ”Sí tenía interés por hacer una carrera de ciencias. Es verdad que en mi familia hay muchos ingenieros alrededor de distintas ramas. Empecé tímidamente en la toma de contacto, pero el primer año me di cuenta de que era lo mío. Pensé que el ser humano tiene que comer siempre, es una necesidad básica que nos liga al territorio, a la Naturaleza, a la civilización… fue esa alianza de circunstancias la que quizá me gustó. Lo que no podía imaginar es que acabaría aterrizando en el sector del olivar, consolidando mi trayectoria dentro del sector”.

-. ¿Cómo se ha instalado el aceite de oliva en su vida?

-. Creo enormemente en este sector, en el producto y en sus posibilidades. Si me metí hace tres años en un proyecto como este que partía de cero y que requería muchísimo esfuerzo y sacrificio…es porque creía en lo que estaba haciendo. En alguna ocasión en el pasado tuve ocasión de cambiar al sector de las frutas y hortalizas y no lo hice. Tengo que reconocer que el aceite engancha tanto a nivel de consumidor como a nivel profesional. Enamora, tiene ese romanticismo de la poesía de Machado o de la pintura de Van Gogh…La belleza del producto y del olivar enamoran.

-. ¿Cuál es la aceituna estrella?

- La que más se produce en España es la variedad picual. El motivo del crecimiento de esta variedad frente a otras es porque responde muy bien y tiene un alto rendimiento. Este fue uno de los motivos por el que su cultivo se extendió más que otros hace un par de décadas. La picual se produce principalmente en Jaén y alrededores, Granada y Córdoba. Cada zona geográfica tiene una variedad de aceituna que se adapta mejor al medio y de la que se saca mejor partido. Cuando hablamos de las grandes variedades no podemos dejar de mencionar la aceituna hojiblanca, que se da en Córdoba, Málaga, Sevilla… No sólo se utiliza en la obtención de aceite, sino que también sirve para producir aceituna de mesa; la arbequina, que se da sobre todo en Cataluña, Baleares y en la Comunidad Valenciana; la empeltre se da en Aragón, la cornicabra, que se puede encontrar en Castilla-La Mancha; o la manzanilla, en Sevilla…Hay más de 263 variedades clasificadas en toda España.

-. ¿Hay una región que viva más del olivo que otra?

-. Jaén vive del olivo. Cuando se habla del mar de olivos en Jaén, es una realidad. En esa zona, a nivel agrícola, la producción se fundamenta en el olivar. La zona de Andalucía representa un 84 por ciento de la producción olivarera nacional.

-. La Rioja también ha hecho de su aceite una marca con denominación de origen.

-. La Rioja, Navarra… son regiones muy agrarias donde se ha desarrollado fuertemente la cultura del vino. Ahora se han dado cuenta que también se puede desarrollar la cultura de otros productos. El aceite, por su naturaleza, está directamente relacionado con la gastronomía y tenemos muchos grandes ejemplos de primeros espadas en la restauración que lo defienden y le dan una gran visibilidad en el mundo. Hay que estar agradecidos por ello, porque lo hacen desde el conocimiento y desde el convencimiento. Saben que con el aceite de oliva la cocina es otra cosa. En estas zonas que me menciona tienen la ventaja de que disfrutan de mucho tirón con el vino y han pensado que igual que ya han dado a conocer sus caldos, ¿por qué no dar a conocer sus aceites?

-. ¿En qué situación se encuentran hoy nuestros olivareros?

-. Preocupación sería la palabra. No sólo por parte de olivareros, también almazareros… creo que todos en general sienten una honda preocupación por el presente y por el futuro. Se trata de un sector que siempre ha vivido muy a corto plazo, campaña a campaña. El sector, a medida que se va profesionalizando, deja de pensar solo en una campaña y empieza a trabajar con estrategias a medio y largo plazo, ya que si una temporada es difícil, la siguiente lo puede ser más.

-. ¿Hay unos objetivos que se haya marcado?

-. Cuando se puso en marcha la Interprofesional, el primer objetivo era arrancar el proyecto e ilusionar al sector para que creyera en él. Luego, que tuviera confianza. Para eso se hizo desde el primer día un seguimiento y control de todas las aportaciones. Esto era fundamental. Seriedad en cuanto a la gestión de los recursos que provenían del sector: cuidado y transparencia. Hemos hecho todo lo posible por multiplicar los recursos en este corto espacio de tiempo. También hemos solicitado y obtenido subvenciones, cofinanciación de aquí y de allá, sumar esfuerzos entre diferentes comunidades autónomas… Hemos conseguido estar coordinados y consolidar una iniciativa que beneficia al sector y le da otra posición a nivel nacional e internacional a nuestro producto. Somos un poco la envidia de otros países productores europeos por haber sido capaces de poner en marcha un proyecto común y consolidarlo.

“DETRÁS DEL PRODUCTO HAY MILES DE FAMILIAS”

Cuatrocientos mil olivareros y más de dos mil estructuras ligadas al sector hacen que estemos hablando de un número importante de personas relacionadas con la aceituna y el aceite. “Tenemos la esperanza y la convicción -afirma Teresa Pérez Millán- de que esto sirve para mejorar la situación de todos y cada uno de los integrantes del sector. Sabemos que detrás de cada uno de ellos hay una familia. Yo calculo que estamos hablando de millones de personas que viven directa o indirectamente del aceite”.

-. ¿Cuál es su objetivo?

-. Poner en el mercado proyectos cada vez más ambiciosos, que consigan dar mejores resultados, que sean de éxito en el menor tiempo posible. El sector necesita ese retorno a corto plazo: que consigamos vender mas y mejor los aceites de oliva de España.

-. ¿Es consciente de que tiene entre sus manos oro líquido?

-. Hace tres años, en la primera entrevista que me hicieron, me dijeron: “Tiene usted una responsabilidad tremenda”. Sin duda, eso es así. Estamos hablando de un producto estrella que tiene detrás a muchísima gente y eso tampoco hay que perderlo de vista a la hora de tomar decisiones.

-. ¿Sus gustos personales están ligados también al aceite?

-. Sí, por supuesto. Soy consumidora. Siempre comienzo el día con un desayuno español: tostada con aceite de oliva virgen extra, tomate…Sobre todo, los fines de semana me doy un homenaje en el desayuno porque tengo más tiempo. Pero entre semana, como las cafeterías cada vez van incorporando más este desayuno, procuro no perderme esos pequeños placeres.

-. ¿Cocina con aceite de oliva?

-. Sí, siempre. Soy de las puristas del aceite de oliva virgen extra de distintas variedades. Tengo varias botellas abiertas a la vez por la curiosidad natural de conocer diferentes marcas. Reconozco que me gusta también catar aceites, degustarlos.

A Teresa Pérez Millán le faltan horas al día. Me dice que necesitaría una jornada de 36 horas y, a lo mejor, no sería suficiente para sacar el trabajo adelante. Le quita el sueño saber que en el ámbito de la promoción los resultados no son inmediatos.

Al hacer balance de estos tres años, dice estar tranquila “por la cantidad de proyectos desarrollados, iniciativas lanzadas y resultados conseguidos”. Ahora se propone ampliar las redes de comunicación para llegar a más número de personas. “Estamos dándole mucha importancia a la comunicación on line. Nuestro principal objetivo es rejuvenecer al consumidor”. Parten de personas que tengan autonomía, poder adquisitivo y que estén entrando en el mercado laboral: “Pueden ser padres o futuros padres de familia. Los estudios de consumo dicen que los que más consumen aceite de oliva son las personas que están por encima de los cincuenta años. Hay que conquistar a todos aquellos que todavía no han entrado en este consumo”.

-. El aceite de oliva se muestra como valor extra en determinados productos y así lo anuncian.

-. Eso demuestra que el aceite de oliva es un valor y que el consumidor lo percibe así. Entre unas patatas fritas en las que no se especifica nada y otras en donde se dice específicamente “Aceite de oliva virgen”, este último el producto aparece como mejor. El consumidor lo reconoce y está dispuesto a pagarlo. Lo tiene claro. En España, cuando uno habla de aceite de oliva, el consumidor lo asocia a producto saludable, a invertir en salud.

-. ¿El otro objetivo será que el consumidor sepa que si en un producto figura en el etiquetado “Aceites vegetales”, ahí no habrá aceite de oliva?

-. Soy partidaria de que cuánta más información, mejor; y que cada cual, libremente, desde el conocimiento, escoja. Está claro que cuando no se dice explícitamente “Aceite de oliva”, hay que tener por seguro que en ese producto no hay aceite de oliva. El aceite de oliva es un valor añadido, siempre se suele destacar por separado al grupo de los que se amparan en etiquetas como aceites vegetales. Cuando uno está hablando de mejor producto y más saludable, desde el punto de vista nutricional, se refiere a los aceites de oliva.

-. ¿Es optimista en cuanto al sector y al aceite?

-. En general, siempre; y en cuanto al sector, también. Un buen producto y las cosas bien hechas siempre acaban encontrando su lugar. El mercado está ahí y los consumidores están también dispuestos a pagar por un producto estrella, de calidad. Es verdad que todavía hay que llegar a nuevos sectores poblacionales y países… y algunos de ellos no están cerca.

-. No hemos hablado de las muchas campañas que realizan fuera de nuestras fronteras.

-. Si contabilizamos las campañas exteriores año a año, se han hecho más de cincuenta campañas de promoción en tres años. En total hemos ido a quince países. Hemos echado el resto y vamos a seguir echándolo en Estados Unidos, China, India, Rusia, Australia, Brasil, México y los países del Este de Europa porque han sido trampolín hacia Asia. Los resultados de estas campañas ya los hemos comenzado a ver. En 2010 se alcanzaron 846.000 toneladas, récord histórico en exportación y este año, todo apunta que se va a volver a superar esa cifra. También se ha desarrollado la promoción en Europa: en Francia, Reino Unido, Bélgica, Holanda y España seguiremos haciendo campañas. Muchos piensan que en España ya no hace falta promoción porque dicen que todos conocen y consumen el producto, pero todavía nos queda mucho trabajo. Por ejemplo, en el campo de la restauración, el tratamiento que se da a los aceites de oliva no refleja la calidad de este producto. Debería estar etiquetado encima de la mesa y con un cierre inviolable para que el consumidor tenga el producto en las mejores condiciones. Para que en el exterior te respeten, en España deberíamos respetar el producto. No se está dando el trato que merece el aceite. En España no se concibe un restaurante que no tenga una aceitera, pero no es suficiente. Estamos por detrás de otros países como Italia y Portugal, que han sabido darle ese valor al producto y al sector sacando una normativa para que en la mesa de sus restaurantes el producto esté convenientemente presentado, envasado y etiquetado.

-. Es importante también la conservación del producto.

-. Efectivamente, ahí los distribuidores podrían hacer una gran labor para acabar con el desconocimiento que existe para la conservación del aceite de oliva. Su ayuda vendría con un buen etiquetado en donde se especificara cómo tiene que conservarse. Por ejemplo, no se puede dejar la aceitera todo el día expuesta al sol en una terraza en pleno verano, se tiene que sacar sólo cuando se vaya a consumir porque, si no, ese aceite se irá deteriorando más rápidamente. Hay una serie de detalles que no costarían mucho aplicar y mejorarían la conservación del producto. Sé que hay muchos hábitos que cambiarán con el tiempo, lo que ya no sé es si tendrán que pasar tres, diez o quince años. La gente debería acostumbrarse a dejar la botella original, tapada, alejada de las fuentes de luz y de calor. Mimar el producto es esencial.

-. Ahora, ¿cuál es el reto más inmediato?

-. Tenemos una nueva extensión de norma que nos va a permitir poner en marcha nuevas acciones durante otros tres años. Hay que seguir trabajando duro y apostando por el crecimiento. Creo profundamente en el producto y en el sector. Espero saber contagiar a todos de este optimismo, a pesar de las muchas dificultades que tenemos, y posicionar los aceites de oliva de España en el lugar que se merecen.

Información obtenida de:

http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/358706/teresa-perez-el-aceite-de-oliva-se-asocia-en-espana-a-producto-saludable

UPA estima una cosecha de 90 millones de kilos de aceituna

Lunes, 5 de Diciembre de 2011

El secretario local de la Unión de Pequeños Agricultores del municipio alcalaíno, Cristóbal Cano, ha destacado que la cosecha de aceituna para esta temporada oscilará entre 80 a 90 millones de kilos. Siendo una de las más importantes de los últimos años, pues en el mejor de los casos ha llegado a unos 100 millones de kilos en temporadas excelentes.

Para Cano, la calidad de la aceituna del municipio es buena y ha conseguido un tamaño importante y a veces grueso, habiendo influido, notablemente, el agua caída en el mes de octubre de unos 40 litros por metro cuadrado y ahora la del mes de noviembre, aunque hizo hincapié en que los olivos grandes no han tenido sequía y sólo ha influido la falta de agua en el olivo pequeño.

También destacó que es una cosecha buena, sana y aconsejó que se empiece a recoger la aceituna dentro de 3 semanas porque hay mucha aceituna negra y ya habían desarrollado todo el aceite que puedan tener y el mismo ya está hecho, además indicó que si la aceituna se recoge antes, el aceite se puede envasar e introducir en el almacenamiento privado que daría un rendimiento de 20 pesetas más por cada litro.

Con respecto a la sequía, manifestó que el agua caída ha sido muy importante, aunque añadió que debería haber caído en el mes de septiembre, no obstante indicó que las aceitunas en el árbol se han estirado y les han desaparecido las arrugas.

En cuanto a la exportación de aceite opinó que esta temporada va muy bien y año tras año el consumo va aumentando en el exterior de España. No obstante el consumo en el interior se ha estancado y pidió a los consumidores que hagan un esfuerzo por consumir aceite de oliva.

Finalmente, habló de los carriles en el término municipal de Alcalá la Real, diciendo que actualmente y con la política llevada a cabo por la concejalía de Agricultura y la Junta de Andalucía, están en buenas condiciones y se ha invertido en varios de ellos, pero aconsejó que se vigilara a los agricultores desaprensivos por usar estos carriles en tractores de cadenas, que hacen mucho daño a los mismos.

En este sentido, sobre el arreglo de los carriles, el Ayuntamiento tuvo una reunión el pasado mes de agosto con los agricultores, siendo el objetivo principal es que dicho arreglo, una vez finalizado, tenga una larga duración, si bien era necesario la ayuda de los agricultores. Desde el Ayuntamiento se pretende trabajar por el bienestar de los agricultores en las distintas aldeas, por ello, se están arreglando varios carriles para que los agricultores no tengan inconvenientes para acceder a sus fincas. Así este año se han invertido más de 170.000 euros del presupuesto municipal en arreglo de carriles, a los que hay que añadir la aportación de los propietarios.

Por otro lado, el pasado viernes, a las 19:30 horas, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos tuvo una reunión en el municipio alcalaíno, en la que intervino el secretario general, Agustín Rodríguez, el acto se celebró en el restaurante el Edén y allí se habló de la PAC y los agricultores conocieron toda la información de primera mano de este sindicato agrario.

Información obtenida de:

http://www.ideal.es/jaen/v/20111107/alcala-lareal/estima-cosecha-millones-kilos-20111107.html

Pedro L. Rubio: “El aceite de oliva es el buque insignia español, no la paella o el gazpacho”

Martes, 15 de Noviembre de 2011

“El mejor aceite del mundo es español”, así de seguro y contundente se expresa Pedro Luis Rubio Aragonés, vicepresidente de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español. Pertenece a una familia vinculada estrechamente al aceite durante tres generaciones. Su abuelo ya compró una almazara y también fue harinero. Después llegó su padre, con una gran personalidad, que fue quien dio un gran impulsó al negocio familiar. Finalmente, accedió él al sector, compaginando sus estudios de Ciencias Económicas y Empresariales en CUNEF (Colegio Universitario de Estudios Financieros) con el trabajo. “Mi padre necesitaba mi ayuda y empecé en el turno de tarde, pero acabé trabajando el día entero. Aquello fue duro pero no me arrepiento de nada”, recuerda.

Pedro Luis Rubio se introdujo en el mundo empresarial siendo muy joven. “Era consciente de que estaba haciendo cosas que no correspondían a mi edad. Eso me permitió tener una formación y una amplitud de miras en el negocio muy grande”. Le pilló la época más dura en la que los médicos no promovían el consumo de aceite de oliva como lo hacen ahora. También vivió la llegada del aceite de girasol, la modernización del sector industrial… “A finales de los años 70, el sector industrial empezó a tomar conciencia de que había que envasar el producto. Hasta entonces la gente iba con su bidón de cinco litros al economato a que se lo rellenaran. Ya nadie se acuerda. La gente de nuestro sector que se queja de cómo estamos ahora, no recuerdan cómo estábamos hace 30 ó 40 años. En ese sentido, el salto ha sido abismal”, afirma.

A finales de los 70 -nos cuenta Pedro Luis Rubio- se empezaron a instalar plantas envasadoras. “Mis primeros recuerdos del olivar eran de la carretera de Andalucía con los olivos arrancados. Una imagen pavorosa. En España se han arrancado olivos igual que se han arrancado viñas. Sin embargo, ahora tenemos una agricultura extraordinaria y cuando bajas a Andalucía ves unas explotaciones agrícolas maravillosas con regadíos, con gran cantidad de variedades, con un proceso agrícola fuera de serie. Ahora las industrias tienen una tecnología, un tratamiento del producto, unos procesos de calidad e industriales espectaculares. Ese es el gran cambio que ha dado tanto la agricultura española como la industria española”.

-. ¿Vamos a asistir a algún otro cambio próximamente?

- El último cambio ha sido convertirnos en un sector exportador: la internacionalización de la que hablábamos para todos los sectores. El salto cualitativo y cuantitativo se ha producido en los últimos tres años, que hemos pasado de ser un sector dedicado básicamente al consumo interno, a ser un sector claramente exportador. En este momento, ya exportamos el 60 por ciento o el 70 por ciento de nuestro producto.

-. ¿A qué países exportamos principalmente?

- El mundo del aceite distingue entre los grandes productores, como son España, Italia, Francia, Portugal… Países en los que había una gran cuota de producción. El aceite se iba rápidamente hasta los 8, 9 ó 10 litros por persona. En ese ambiente nos hemos estado moviendo durante un tiempo. El resto del mundo estaba y casi sigue, entre el 0 y el 1… esa es la tónica. Representamos el 3 por ciento del consumo mundial y tenemos un enorme recorrido por hacer. Europa ya ha entendido el valor del aceite de oliva y las cifras de venta en Inglaterra, en Francia y en Alemania son excelentes. Ya empezamos a tener países con un consumo muy poderoso en la Unión Europea. Sobre todo, se ha conseguido asociar ese consumo a dos cosas: la calidad y la salud y que el aceite es un producto más caro porque tiene un proceso de cultivo más costoso. Estamos hablando de un árbol frente a una planta. Es decir, el girasol o la soja no tienen tantas incertidumbres como el olivo.

PIONERO EN EL MERCADO ASIÁTICO

Cuando nadie apostaba por el mercado asiático, Pedro L. Rubio, en cambio, tuvo el acierto de pensar que este área sería importantísima en el futuro y acertó. Podríamos decir que fue visionario.

-. Nosotros hicimos una primera aventura asiática viajando a Japón, 30 años atrás. Ha sido una experiencia extraordinaria por el mercado tan complicado que era. En aquel momento, estuvimos hablando de aceite para la piel, los skin oils, porque realmente el consumidor japonés no identificaba el aceite de oliva como referencia. Ayudó mucho que un médico muy famoso hablara en la televisión, en un programa de máxima audiencia, y dijo que existía un aceite en el Mediterráneo que era maravilloso y que tenía atributos naturales que ellos buscaban en otros aceites de forma artificial. En Japón hay un consumo importante de los funtional oils, los aceites funcionales. Son aceites en los que, partiendo de un aceite básico, como la soja o el girasol, por medio de aditivos y después de un proceso de homologación, se vende como un aceite sano. La diferencia que tiene el aceite de oliva con estos aceites funcionales es que las propiedades que posee las consigue de forma natural.

-. La clave está en identificar aceite de oliva con dieta sana, ¿verdad?

-. Si fuéramos capaces de identificar una dieta sana con el consumo de aceite de oliva, además de llevar una vida sana, conseguiríamos la prevención de un montón de problemas de salud. Ese es uno de los dos grandes éxitos del aceite de oliva. Por un lado la salud y por el otro, la gastronomía. Los aceites de semillas refinados son todos iguales y sé que con esto se enfadará mucha gente, pero la variedad de matices que tiene el aceite de oliva hace que un cocinero pueda innovar, crear, darle un punto artístico a la cocina que no lp tendría con otros aceites. Cuando ahora hablamos de cocina gourmet es que los cocineros del mundo están aterrizando en el aceite de oliva.

-. ¿Si el aceite fuera americano en lugar de español, estaría el mundo entero consumiendo aceite de oliva?

-. ¡Claro! Hay mucho camino que recorrer. El aceite es nuestro y se produce aquí casi la mitad de lo que se consume en el mundo. Si el aceite fuera americano o alemán lo tendríamos aquí hasta en la sopa y estaría prescrito para los niños antes del desayuno. Pero somos nosotros, españoles, un tanto especiales en todo eso de promocionarnos. Pero esto ha cambiado, el reto de la internacionalización del que hablábamos es lo que hay que conseguir.

Pedro L. Rubio consiguió unas relaciones tan fluidas con Japón que cuando el presidente de la compañía japonesa con la que han colaborado durante tres décadas se jubiló, vino a España. “Se trasladó hasta nuestra fábrica, a Toledo, a plantar un olivo en el 25 Aniversario de las relaciones entre la dos empresas. En todo ese tiempo han existido muchas alegrías, muchas batallas, mucha conquista de mercados y, la verdad, yo me he sentido a veces muy solo en una ciudad tan dura como Tokio.

¿Después llegó China?

-. Desarrollamos un importante trabajo en Japón y quisiera destacar el magnífico trabajo de mis hermanos, sobre todo, del mayor, Juan Carlos, que comprendió que la internacionalización sería la clave a medio y largo plazo. Eso ya nos hizo pensar que si éramos capaces de llegar hasta Japón o China, podríamos llegar a cualquier lugar del mundo. Ha sido una experiencia muy larga y es la misma que hemos aplicado para para Europa o América.

-. ¿Fueron los primeros en creer en China?

- China es, hoy por hoy, un país exportador, basado en unos costes muy baratos y en una situación social que a cuenta de no tener ciertas prestaciones sociales, hace que los salarios sean muy bajos. Eso es lo que la convierte en un gran competidor como exportador. Ir a un país como ese, en el que había más millones de personas en el umbral de la pobreza, a vender aceite de oliva, era algo muy delicado. Nuestro principio era allí vender en los grandes centros comerciales donde instalaban gourmets corners. De esta manera, la nueva clase multimillonaria china podía comprar caviar, aceite de oliva y champán. De ahí nos hemos abierto a los lineales para la venta de nuestros productos. Actualmente hay unos 100 millones de personas con un nivel de vida europeo y esos 100 millones ya son objetivo para el consumo de aceite de oliva. Por eso, nosotros tenemos que estar ahí. Esa es la experiencia personal y empresarial que yo he intentado aportar a las instituciones en las que he estado en los últimos años.

EL MEJOR ACEITE DEL MUNDO

El vicepresidente de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español no lo titubea, el mejor aceite del mundo está en el sur de Europa. “Sin duda el mejor aceite del mundo es español. En España hay una variedad extraordinaria de aceites. Quiero recordar que en algunos de los premios más importantes del mundo, las últimas marcas ganadoras han sido de Jaén. Eso es algo histórico porque Jaén ha sido la gran despensa del mundo, pero hasta hace poco no se la consideraba productora de grandes calidades. Pues en Jaén hay ya una iniciativa de muchísimas familias, de muchas almazaras y cooperativas que están haciendo unos aceites extraordinarios. Eso da un vuelco a la visión de España como país productor frente a Italia, como país vendedor, que tanto daño nos ha hecho y nos sigue haciendo. Combatimos ya con una extrema firmeza y eso nos ayuda mucho. Italia ha comprendido que la fortaleza del mercado español, y de su sector industrial, le obliga a entenderse con nosotros antes de seguir combatiéndonos. Este año ha habido un congreso extraordinario en Córdoba, ‘Beyond Extra Virgin’ ['Más allá del virgen extra'], en el que italianos, norteamericanos y españoles hemos hablado del futuro del aceite de oliva. Esto era algo impensable hace unos 5 años. Nuestro objetivo ahora es luchar para ser líderes en marcas, en valor, en calidades y en cuotas de mercado”.

-. ¿Cuáles fueron las conclusiones de ese encuentro?

-. Italia aceptó el reto de que España es capaz de hacer las máximas calidades en todos los mercados y que, además, sabe aplicarlas a la nueva cocina. Creo que tenemos un hecho diferencial sin explotar aún. No podemos negar que la cocina italiana es estupenda, pero hay que reivindicar que la cocina española puede ir un punto más allá en asuntos de creatividad y en otros aspectos cualitativos. La materia prima que tiene España en su cocina es extraordinaria y permite un juego de arte, creatividad y de estética que la cocina italiana no tiene.

-. Que esa gastronomía tan creativa haya ido acompañada del aceite de oliva, ¿ha potenciado al sector olivarero español?

-. Ha sido básico que los grandes cocineros vean clave al aceite de oliva para su cocina. Arrancó en primavera la iniciativa de potenciar el Desayuno Español y ahora estamos potenciándola a nivel internacional. En el camino hablábamos de la suma de buenos componentes en la cocina y es lo que al final nos puede configurar una imagen de marca. Nuestros vinos, nuestros aceites, nuestros quesos son extraordinarios, tenemos una variedad de productos fabulosos, pero no los hemos puesto en conjunto. Si llegas a cualquier país del mundo y preguntas por un restaurante italiano, lo tienes. Los restaurantes chinos, igual. Los japoneses han creado una red de cocina japonesa en menos de 10 años a nivel mundial. Nosotros no lo tenemos tan fácil, por nuestro tipo de cocina. Pero sí debemos ser capaces de crear una red española en todas las ciudades del mundo que no se base en la paella, la sangría y el gazpacho, que con todo el respeto, no pueden ser el buque insignia de la cocina española.

-. ¿Cuál debería ser el buque insignia?

-. El aceite de oliva. De hecho, nosotros lo estamos reivindicando. Es el nexo de unión de todo lo demás. Somos compatibles con los buenos vinos, los buenos quesos, los buenos pescados… Deberíamos figurar siempre a la cabeza de la lista porque no se entendería una buena cocina española sin el aceite de oliva.

“EL ACEITE ES PARA MÍ UNA FORMA DE VIDA”

Pedro L. Rubio está convencido de que, más que sangre, corre aceite por sus venas. “Para mí es una forma de vida, de pensar y de sentir. Desde los 18 ños de edad he tenido una intensa dedicación a este sector. He llegado mucho más lejos de donde quería llegar, he estado en todas las instituciones donde he aprendido muchas cosas y donde nunca habría imaginado estar. Creo que eso me ha permitido ver el aceite de oliva con una visión mucho más global, más internacional, más a largo plazo. Ese sentimiento por el aceite me hace pensar cómo me gustaría que estuviera el aceite este año pero sobre todo como me gustaría que estuviera el aceite a diez años vista. Tengo mi propia idea de cómo posicionar el aceite de oliva, el de mi tierra, el de España… ese sentimiento lo tengo y lo vivo”.

-. Pues aprovecho, ¿qué va a ocurrir en el sector dentro de diez años?

-. El sector va a ir claramente a mejor. Todo se puede romper en esta vida pero en los últimos años se han sentado las bases para hacer un crecimiento en los factores más importantes: la valorización del producto y su internacionalización. Industriales, productores, sindicatos agrarios, hasta los políticos… en eso estamos unidos en este momento. Se están poniendo las bases para que internacionalmente se expanda el producto y que vayamos a un consumo en Europa muy elevado, a liderar el valor de la marca, de la imagen, del precio, a liderar de verdad. Creo que en 10 años esto habrá cambiado radicalmente.

-. ¿Qué papel ha desempeñado y está protagonizando la Interprofesional?

-. La Interprofesional ha sido el nexo de unión. Es una aventura de éxito que estudiarán las universidades de economía en el futuro. Ha permitido resolver de golpe una serie de problemas políticos, sindicales, de relaciones en el mercado entre productores y distribuidores, ha globalizado el sector español, ha creado un head-office -un centro de inteligencia y de recursos- en el cual se filtran ideas y se canalizan problemas. Además, con el dinero común se genera una estrategia para luchar en los mercados. Esa es la base para que dentro de 10 años, si seguimos manteniendo ese esquema, este sector mejore de forma continuada. La Interprofesional tiene que servir, además, para huir de ese esquema que viene del régimen anterior y que ha institucionalizado Europa: la subvención, la ayuda o la protección. Cuando hablo con amigos surafricanos que no saben ni pronunciar la palabra subvención, y compiten de forma maravillosa en sectores agrícolas, se sorprenden de los grados de protección que tenemos aquí y que son herederos del tratado de Roma de 1956. Ese esquema proteccionista, que ahora está en revisión por su coste, tiene que dar paso a una economía en la que seamos nosotros mismos capaces de generar el mercado y la calidad del producto, suficientes para no necesitar otro tipo de ayudas.

-. ¿Cuál de los eslabones de la cadena es más débil?

-. A quienes preguntes te dirán que ellos… pero, por hacer una fotografía de conjunto, es necesario saber que hay un millón de agricultores, 1.700 almazaras y unos 100 envasadores. Esto ha creado una pirámide perversa en cuya cúpula están 10 o 12 señores que son la gran distribución, con un poder de compra enorme. Ellos han hecho un proceso de concentración terrible, y ese poder de compra y de manejo del mercado se irradia hacia abajo y genera presión. La realidad es que, cuando hemos hecho un estudio sobre quién gana o pierde, nadie ganaba excesivamente. En términos comparativos el productor o el industrial ganan poco y, curiosamente, el distribuidor tampoco gana lo suficiente, lo cual quiere decir que somos un sector que ahora mismo está excesivamente comprimido. Batallamos contra la venta-pérdida. España ha multiplicado por 3 su cosecha y por casi 3 sus ventas y en ese casi hay una diferencia muy dura para la producción y es que los precios son bajos. Pero creo que no hay que perder la perspectiva. Porque si un sector que en 3 años, de exportar 400 millones de kilos, casi ha duplicado sus exportaciones, ahora debe mantener la calma. Creo que hay que apostar por la promoción, por la internacionalización, por generar consumidores a nivel mundial y así llegaremos a estabilizar la situación que vivimos en estos momentos.

-. ¿Ha llegado la crisis al sector?

-. El sector está creciendo entorno al 5 por ciento en cuanto a volumen. Curiosamente veníamos haciéndolo más hasta el verano y en términos de exportación estábamos incluso por encima de los dos dígitos. Esto no quita para que, en términos de precio y de rentabilidad, el mundo agrícola tenga una queja enorme porque los precios en los que se está operando en estos momentos son muy bajos. Esto es así después de encadenar una serie histórica de 3 años de mucha producción, con un clima que ha favorecido esas elevadas cosechas. Tenemos que vender más sobre todo fuera, pues creo que en muy poco tiempo estabilizaremos producciones, consumos y niveles de precios.

ACEITE DE OLIVA Y SALUD

Un litro de aceite vale dos euros y consumimos en España alrededor de 10 litros de media al año. “En términos económicos -asegura Pedro L. Rubio- nadie puede decir que eso sea desequilibrante en un hogar”. “Un viernes podemos gastarnos siete veces más en disfrutar de la noche española. En términos de salud, tenemos una parte importante que hacer, seguir apostando por la investigación y el desarrollo. Los señores de la soja han sabido desarrollar una gran cantidad de fármacos o de pastillas que parece que la soja ya vale para todo. Eso es lo que a nosotros nos hace falta. Para ello, además de más medios y más recursos, vamos a necesitar algo que hoy suena mal pero que me atrevo a decir: en algunos casos tenemos que ser flexibles en el uso del aceite de oliva en otros productos. El sector industrial puede sacar nuevos productos y puede implantar nuevas ideas a partir del aceite de oliva virgen. Ese es un paso que hemos de dar”.

Hacemos un paréntesis para hablar de la familia. Reconoce que en su casa todo ha girado en torno a una figura con una enorme fuerza y empuje en el sector, su padre. “Nosotros somos una familia -junto con otras tres o cuatro del sector- que pagamos el golpe de los años 70 y 80, cuando las multinacionales te querían comprar o cerrar. Algunas, con el lanzamiento de productos muy agresivos, como fue el girasol, que de la noche a la mañana se comió la mitad del mercado. Hubo cinco o seis hombres buenos que aguantaron el tirón de no vender sus empresas y luchar. Es la historia vivida por gente como mi padre, que tuvo que luchar con esos mecanismos y asumir la llegada a la Unión Europea. Junto a eso, entender que hubiera un comisario de otro país que decidía sobre temas específicos del olivar andaluz o del aceite español. Ahora ya nuestros hijos, esta generación, entiende esto con naturalidad pero antes no era así”.

EL SUEÑO DEL MOLINO E IR POR EL MUNDO

De los dos hijos de Pedro L. Rubio, su hija mayor estudia Periodismo y Comunicación, y el segundo se interesa por el mundo empresarial. De momento, desconoce si unirán su esfuerzo al sector familiar, siguiendo los pasos de su padre, pero esa será una decisión personal de cada uno de ellos. No ha dejado de soñar y pensar en tener un pequeño molino en un sitio especial “con mi mujer, haciendo una aceite muy especial y viajando por el mundo, sólo dedicándome a vender ese aceite”. De momento, ese sueño no ocupa lugar en su agenda: “Aún no toca, pero creo que no lo haríamos mal”.

Como Alonso Quijano, luchando contra los molinos de viento, sueña con que en las casas se desayune una tostada con aceite de oliva: un desayuno bautizado como español. “Ese sí que es mi objetivo que llamemos al desayuno, desayuno español. En segundo lugar, que a las vinagreras las llamemos aceiteras. Y, en tercer lugar, tener una pequeña bandeja con distintos aceites. A mí me parece que en una pequeña bandeja de aceites tiene que haber algún arbequino temprano, que ya los hay deLa Mancha, de levante y andaluces, no sólo de Cataluña, muy buenos. Hay que tener también un par de buenos aceites andaluces, hay picuales extraordinarios. Por supuesto, que tampoco falte un hojiblanca, un cornicabra de los montes de Toledo… ir jugando con ellos y aprender en la cocina. En términos de cifras, la fritura con aceite de oliva es la más económica, la más barata. Hemos llegado a un acuerdo con la Federación Española de Hostelería: es mejor pagar algo más de precio por el aceite de oliva y hacer las frituras con un aceite más resistente, con un punto de sabor que le da al alimento un tratamiento mucho más adecuado.

-. ¿Cuál es la última novedad en el sector?

-. Viene pisando muy fuerte la gente del mundo de la fruta, que está aplicando técnicas en el olivar que son muy revolucionarias y que logran sacar aceites muy frescos, con aromas y con sensaciones que son una auténtica fiesta. Tratan los olivos como si fueran frutales y no dejan que el árbol envejezca, los van retirando de forma secuencial para que el árbol siempre tenga un límite de edad. Recogen una aceituna de un árbol joven y en el primer momento de la campañ. Son aceites tremendamente aromáticos y divertidos.

-. ¿Acabaremos conociendo tantos aceites distintos como vinos?
-. Estamos hablando de un producto con un alto valor sensorial y gustativo. En el vino hay más de 600 valores que diferencia uno de otro y en el aceite llevamos un camino similar, un camino de desarrollo de las variedades, de las calidades, de las imágenes. Ya estamos identificando más de 100 valores. Afortunadamente, la cultura del aceite ha evolucionado enormemente y hoy los consumidores empezamos a tener un conocimiento que nos permite decidir, seleccionar unas zonas u otras. Yo siempre les digo a mis amigos que no me pregunten qué aceite deben tener en su casa. Les contesto que tienen que ser varios, deben probar y ser atrevidos. Detrás de una botella bonita siempre hay mucho trabajo. Te puede entrar por los ojos, pero estoy seguro que luego te llamará la atención el propio aceite.

-. Va a ser verdad que no tiene sangre, sino que corre aceite por sus venas…

-. Desde los 18 años no he hecho otra cosa. Para mí es una forma de vida, de sentir y de pensar… me hago un corte y sí, seguro que sale aceite.

Información obtenida de:

http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/352796/pedro-l-rubio-%E2%80%9Cel-aceite-de-oliva-es-el-buque-insignia-espanol-no-la-paella-o-el-gazpacho%E2%80%9D

La cosecha de aceite de oliva será un 8% superior a la media de los últimos años

Martes, 8 de Noviembre de 2011

La cosecha de aceite de la campaña que está a punto de empezar en la provincia de Córdoba estará entre las mejores de los últimos años. Así lo revela el primer aforo realizado por la Consejería de Agricultura, un informe que precisa que la producción de zumo de oliva será de un 8% más que la media de las últimas campañas en territorio cordobés. El delegado del ramo, Francisco Zurera Aragón, fue el encargado de dar a conocer esos datos estimativos del sector y ratificó que las almazaras de la provincia generarán a lo largo de los próximos meses 261.381 toneladas de aceite de oliva, lo que supone un 1,9% más que en la última campaña.

Esos caldos serán el resultado de molturar un volumen de aceituna de 1,34 millones de toneladas de fruto, que es lo que irá a los molinos, mientras que la cosecha de verdeo rondará las 59.000 toneladas. Entre ambos suman una producción de aceituna de casi 1,4 millones de toneladas. No obstante, Zurera Aragón matizó que los datos del aforo pueden variar respecto a los datos definitivos tanto en volumen de producción como en rendimiento graso en función de si llegan o no las precipitaciones al campo cordobés. El delegado recordó que “el año pasado por estas fechas ya había llovido y estábamos más contentos, porque el agua benefició al olivar, a la dehesa y a la naranja”.

“El presente otoño se está presentando seco por lo que el olivo y la aceituna de secano comienzan a manifestar síntomas de estrés hídrico”, expuso el dirigente, quien incidió en que los olivos de la variedad hojiblanca, que son mayoritarios en el campo cordobés, están cargados, la aceituna con buen tamaño y todavía no presentan estrés hídrico; los olivares de arbequina son plantaciones nuevas y muchas con riego, por lo que la cosecha no presenta altibajos. De hecho, hay muchas parcelas con una “cosecha extraordinaria”, indicó Zurera, para quien la variedad picual cuenta con carga media y fruto con buen tamaño y la variedad picuda tiene una cosecha alta y fruto con buen tamaño.

En cuanto a los mercados, el representante de la Consejería de Agricultura resaltó el volumen de exportaciones alcanzado a nivel nacional y apuntó que tanto el almacenamiento privado como la ausencia de excedentes beneficiará los precios del productos. Al respecto comentó que desde el anuncio del almacenamiento privado “ya se ha notado” un alza en los precios, aunque volvió a defender una revisión al alza de los precios de intervención, que son del año 1998. Además, el 50% del pago único 2011 los recibirán los agricultores en esta segunda quincena de octubre.

A modo de conclusión, el delegado expuso algunas consideraciones, como que “el olivar sigue siendo un sector estratégico y de futuro para Córdoba”, en el que en su opinión la Ley del Olivar será una herramienta de apoyo institucional fundamental. Añadió que el futuro estará marcado por “un mercado globalizado con producciones crecientes de aceite de oliva en el mundo, pero también con millones de nuevos consumidores”.

Información obtenida de:

http://www.eldiadecordoba.es/article/provincia/1091362/la/cosecha/aceite/oliva/sera/superior/la/media/los/ultimos/anos.html