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La imparable exportación no anima los precios pero, ¿será por mucho tiempo?

Jueves, 16 de Febrero de 2012

La excelente evolución de las exportaciones no anima los precios en origen del aceite de oliva, lastrado por la alta cosecha 2011-2012 y por grandes reservas, aunque la tendencia podría variar cuando pasen unos meses.

El elevado volumen de existencias -unas 954.400 toneladas a diciembre de 2011, 790.000 ellas en poder de las almazaras-, muestra que los almacenes, hoy por hoy, están llenos, lo que no parece una buena señal para que las cotizaciones remonten.

Si se descuenta el producto retirado en el último proceso de almacenamiento (44.051 toneladas), se reducen las existencias disponibles a 910.300 t aunque, en todo caso, el producto tendrá que ponerse a la venta en el mercado antes que después.

De momento, la exportación responde bien y batió un récord en el primer trimestre de campaña (232.000 toneladas de octubre a diciembre de 2011, un 8 % más sobre el mismo período de 2010).

Posibles cambios se avecinan dentro cuando avance la campaña de comercialización, mucho más evidentes si finalmente la Comisión Europea da “un balón de oxígeno” y activa el almacenamiento.

Si se acentúa la hipótesis de que la producción “pinche” durante la campaña 2012-2013 por la escasez hídrica en alguna zonas de España y de otros países, los operadores tomarán posiciones en el mercado de futuros para asegurarse suministro a precios asequibles.

Será la señal de que la demanda despega y, con ello, las cotizaciones que devuelvan la rentabilidad a los olivareros.

Según expertos consultados por AEMO, el mercado, sobre todo el exterior, tiene un potencial de subida de 40 ó 50 céntimos por kilo.

El Mercado de Futuros (MFAO), un termómetro de la tendencia que después seguirán las operaciones de contado, está aún parado, con sólo 325 contratos tramitados entre el 19 al 25 de enero de 2012, con precios que han oscilado entre 1.570 y 1.670 euros por tonelada.

Fuerte caída de la negociación respecto a la semana anterior en el MFAO, cuando se registraron 2.700 contratos a valores de entre 1.510 y 1.650 euros por tonelada.

A cierre de sesión de hoy, con 75 contratos operados, los futuros a noviembre de 2012 se han negociado a 1.640 euros/t.

Por su parte, el Sistema de Información de Precios en Origen POOLred recoge esta semana (del 21 a hoy 27 de enero) precios de entre 1,65 y 2,58 euros por kilo para el virgen extra; de 1,59 a 1,68 euros para el virgen; y de 1,50-1,65 euros/kg para el lampante.

En concreto, y en cuanto a los precios mínimos, los vírgenes extra retroceden un 3,96 % esta semana, hasta 1,75 euros/kg; los vírgenes, un -1,21 % hasta 1,63 euros; y los aceites de calidad inferior, un -1,98 %, hasta 1,36 euros/kg.

Sólo se aprecian un ligero 1,27 % los lampantes, que cotizan a 1,55 euros/kg durante la semana, que registró apenas 78 operaciones de compraventa entre almazaras y entidades comercializadoras (-40,46 %), con un volumen de transacciones de 6.699,16 toneladas, lo que representa un fuerte descenso cercano al 50 %.

Si los comparamos con las mismas fechas de 2010, el rojo de las pérdidas vuelve a salpicar a vírgenes extra (-11,56 %), vírgenes (-7,17 %), lampantes (-6,84 %) y aceites de calidad inferior (-9 %).

Del 27 de diciembre pasado hasta hoy 27 de enero de 2012, se han registrado en POOLred 581 operaciones (un 14,82 % más que en el mes anterior), con un volumen de 49.466,7 toneladas (+21,86 %), con depreciaciones que oscilan entre el 1,44 y el 4,74 %.

Semana sin variaciones en la provincia de Córdoba y precios “mínimos” en todas las categorías, que han oscilado entre 1.773 y 1.833 euros por tonelada para el virgen extra; entre 1.593 y 1.653 euros para el virgen botella y de 1.503 a 1.563 euros/t para el lampante para refino, según la lonja del aceite de Asaja.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente apunta en su último informe de coyuntura -con datos del 16 al 22 de enero- una tendencia a la baja de los precios, con caídas para el virgen (-1,58 %), lampante (-0,18 %) y orujo crudo (-0,99 %), frente a la subida del aceite de girasol refinado (0,64 %), más fuerte.

Respecto a la evolución para este período en los distintos mercados representativos españoles, “se desangra” el aceite de oliva virgen extra, que se deja 16 euros/100 kilos en Málaga; 4,51 en Jaén; 2,88 en Sevilla; 2,50 en Córdoba o 1,50 euros en Badajoz.

Al virgen no le van mejor las cosas y, aunque repite en plazas como Tarragona o Toledo, se deja 4,51 euros/100 kg en Jaén y hasta 6 euros en el caso de Badajoz, según los datos del Ministerio.

Información obtenida de:

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1083880

La producción de aceite de oliva de esta campaña será menor de lo previsto

Miércoles, 15 de Febrero de 2012

Con la campaña al 75 por ciento, al menos en Andalucía, los expertos auguran que no se van a cumplir las predicciones de una producción similar o mayor a la del año pasado que alcanzó 1.450.000 toneladas, sino que va a haber una producción final sensiblemente inferior, de unas 100.000 toneladas menos. Estas noticias levantan cierta esperanza entre los productores de que se produzca un remonte de los precios y ello a pesar de que el bajo precio del aceite de oliva se percibe ya más como un mal estructural que como una consecuencia de un desequilibrio entre producción y consumo puesto que lo cierto es que, hasta ahora, se vende todo lo que se produce y por lo tanto no ha habido un desequilibrio al que se pudieran achacar los cuatro años de bajos precios que llevan padeciendo los productores.

José Vázquez, técnico de Asaja Sevilla, comentó a ABC que aunque los datos de la Agencia para el Aceite de Oliva no saldrán hasta dentro de unos días, ya se puede calcular más o menos lo que será la producción final pues la recolección está muy adelantada entre otras razones por la ausencia de lluvias y ésta no alcanzará las 1.450.000 toneladas del año pasado ni, por supuesto, las superarán como algunos habían predicho.

Campaña muy avanzada

El experto de Asaja coincide en sus apreciaciones con las de los técnicos de AEMO (Asociación Española de Municipios del Olivar) que en su boletín hacen también los siguientes cálculos: «Si las entradas de aceite en las almazaras españolas, hasta fin de año, se cifran en torno a 825.000 toneladas querría decir que para alcanzar las previsiones restarían por obtener en España hasta 600.000 toneladas de aceite. Considerando por otra parte el ritmo de cosecha y lo avanzado de la campaña a mediados de enero, y que se prevé que el 95% de la campaña estará concluida a 31 de enero prácticamente en todo el país, resulta muy difícil que, solo en enero, se pueda obtener esa gran cantidad de aceite. Cierto que quedarán restos en febrero y marzo, pero este año, serán mínimos».

Según cálculos de AEMO, Jaén, que es la provincia más cargada se podrá ir a 550.000 toneladas, Córdoba, la segunda, podrá alcanzar 250.000 toneladas, Cataluña que está acabada ya confirma una cosecha un 50 por ciento inferior al año pasado, Sevilla ya ha concluido en esta fecha, Extremadura igualará o incrementará levemente la cosecha pasada, Castilla-La Mancha no superará las 95.000 toneladas. Y sumando todo ello no les sale una producción final de más de 1.350.000 toneladas.

Por otra parte, y a la vista del ritmo de salidas, o ventas totales de aceite, los expertos auguran que España comercializará este año, al menos, 1.450.000 toneladas, de las cuales irían al mercado interior entorno a 550.000, mientras que se prevé que las exportaciones alcancen un nuevo récord y lleguen a las 900.000. En definitiva, lo que auguran es una campaña deficitaria que, también es cierto, se cubrirá sin problemas con el enlace disponible.

A esta reducción de la producción, José Vázquez suma el ya muy probable desencadenamiento del mecanismo de almacenamiento privado de aceite, que según dice se activará a la vista de los precios actuales, «segurísimo para el aceite virgen y seguro para el lampante». Este experto opina que si el almacenamiento se produce ahora, en temporada, se podrían almacenar unas 100.000 toneladas de aceite que se retirarían del mercado en fecha clave, lo que podría repercutir, esta vez sí, sobre los precios del aceite.

Otra circunstancia a tener en cuenta, según el técnico de Asaja, es la ausencia de lluvias que hace prever una sequía y por tanto una reducción sustancial de la cosecha del año que viene.

Medidas ante la crisis

En cuanto a las medidas posibles a tomar para hacer frente a esta crisis de precios del aceite de oliva, desde Asaja proponen en primer lugar abordar una reestructuración del sector y defender la PAC actual porque sin ella no será viable el olivar.

Asimismo Asaja pide hacer una apuesta firme por la calidad y por la promoción. En esa apuesta por la calidad desde Asaja se insta a la Administración a que se decida a endurecer los parámetros de calidad y las inspecciones y sanciones a los que las incumplen.

Por último, desde la patronal agraria se defiende la revisión de las normativas europeas que permiten que se mezclen aceites en los países no productores así como que, en cualquier caso, las normas de etiquetado sean rigurosas y obliguen a advertir de cualquier mezcla.

Información obtenida de:

http://www.abc.es/20120123/cordoba/abcp-produccion-aceite-oliva-esta-20120123.html

El sector oleícola cree que el fraude en el etiquetado es habitual en Italia

Miércoles, 25 de Enero de 2012

Las organizaciones y cooperativas agrarias han planteado que el fraude de los envasadores italianos, que importan aceite de oliva a granel de España o de otros países y venden después embotellado con etiquetas “Made in Italy”, es una práctica ilegal, pero habitual desde hace años.

Así lo han detallado hoy a Efeagro fuentes del sector, después de que varios medios de comunicación internacionales hayan apuntado que autoridades de Italia y Shanghái (China) investigan si empresarios italianos venden aceite de oliva “virgen extra” como procedente de este país sin serlo e, incluso, si se trata de esa categoría -la de máxima calidad- o son mezclas de aceites baratos.

Las mismas fuentes han apuntado a Efeagro que firmas italianas compran aceite a España, Túnez, Grecia, Marruecos, Turquía o Siria, y lo venden como italiano -y más caro- aprovechando su buena imagen en el mundo, lo que no debe confundirse con fraude en las calidades.

El presidente del Consejo Sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agro-alimentarias y, a su vez, presidente del grupo de trabajo Aceite de Oliva y Aceitunas de Mesa del Copa-Cogeca, Rafael Sánchez de Puerta, ha destacado a Efeagro que “todo el mundo sabía” que Italia exportaba y envasaba más aceite del que producía.

A nivel oficial, “se admite” que Italia produce entre 450.000 y 500.000 toneladas de aceite, pero exporta 700.000 toneladas, aunque “no se sabe cuánto de eso” lo hace como “producto de Italia”.

De Puerta ha insistido en que en todo caso el posible fraude se centraría en la “denominación” de producto y nunca “en la calidad”, pese a que hay confusión sobre ello en las informaciones publicadas.

Según ha subrayado, en las investigaciones de las autoridades italianas colabora la mayor organización de productores del país (Coldiretti) y, por tanto, podría haber interés en dar a entender a la opinión pública que todo el aceite de oliva importado -la mayoría es español- “no es de calidad” y “es un fraude”, mientras que sólo los producidos en Italia “son buenos”.

A su juicio, en el fondo del problema puede residir que Italia cada vez tiene menos producción y “representa menos” en el mercado mundial, por lo que debe recurrir más a importaciones para suministrar a los mercados, pero quiere seguir haciéndolo con “su imagen” de origen, mejor valorada.

Todo ello sucede, además, en un momento en que los precios del aceite de oliva -que marca España como potencia mundial- son extremadamente bajos y los productores italianos ya no pueden competir con el español.

Las dos principales marcas italianas -Bertolli y Carapelli- son ahora españolas (Deóleo) y “si le pudieran cortar la cabeza, estarían encantados”, ha admitido De Puerta.

Sin embargo, ha insistido en que no se confundan posibles problemas con el etiquetado -los envases deben indicar si la producción es de la Unión Europea (UE), de algún país en particular de la UE o bien de “países terceros”- con un fraude con la calidad, porque el producto importado es, en muchos casos, mejor incluso que el de Italia.

“Todo esto debe hacernos replantear la situación, no mirar hacia otro lado y a asumir el papel de liderazgo mundial”, ha añadido.

El responsable técnico de aceite nacional de la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja), José Ramón Díaz, ha resaltado que es legal que Italia venda aceite cosechado en otro lugar si indica en el etiquetado, por ejemplo, que es originario de la UE, pero que el problema está cuando lo atribuyen a su país sin serlo.

Díaz ha puntualizado que muchas veces lo que se vende bajo marca italiana procede de España, una práctica comercial “que se hace desde hace muchos años allí y queremos erradicar, pero está ahí”,

España producirá alrededor de 1,4 millones de toneladas, por lo que necesita exportar al menos 800.000 para dar salida a la cosecha, 400.000 de ellas a Italia, el principal cliente, ha remarcado.

“Nos gustaría que se llevaran (los italianos) todo el aceite envasado, ese sería el objetivo y por eso luchamos”, ha defendido.

El secretario general de COAG-Jaén, Rafael Civantos, ha recalcado que “era vox populi” que Italia vendía como propio aceite español, porque sus cifras de producción, consumo e importación “no cuadran”.

Civantos ha reclamado que las autoridades italianas investiguen a sus empresas y hagan cumplir el reglamento comunitario sobre etiquetado, lo que “sería bueno” para despejar dudas en el sector.

Desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos han defendido “la absoluta transparencia de nuestras prácticas comerciales y productivas”, al tiempo que “condenan rotundamente las supuestas prácticas fraudulentas” de los envasadores italianos.

De confirmarse estas prácticas, el aceite de oliva español sería “una víctima de las malas prácticas” de empresarios “sin escrúpulos”, han apuntado fuentes de la organización agraria.

Información obtenida de:

http://noticias.lainformacion.com/espana/el-sector-oleicola-cree-que-el-fraude-en-el-etiquetado-es-habitual-en-italia_gL3rJOUQb8rigPZiXE76z/

Los olivares de Andalucía se asoman al borde del precipicio

Miércoles, 11 de Enero de 2012

Desde que hace tres mil años los fenicios trajeron el aceite de oliva a las costas españolas, en pocas ocasiones el oro verde ha vivido una encrucijada de tal magnitud como la de los últimos años.

Quizá habría que remontarse a la Revolución Industrial (la llegada del hierro transformó la oleotecnia con las prensas de fundición) para hallar una coyuntura tan importante para uno de los contados sectores en los que España es el líder mundial indiscutible.

Los frentes abiertos son numerosos y variados: caída de precios y rentabilidad; recrudecimiento de la prolongada guerra entre productores, envasadores y distribuidores; creciente competencia de terceros países; giro estratégico de las cooperativas en su política de alianzas; nuevos sistemas de cultivo; adquisición de olivares fuera de España…

El asunto más alarmante y que, en último término, ha activado un efecto dominó del que aún se desconocen sus consecuencias futuras, es el desplome de su valor.

Hay una paradoja. Se registran los mejores ratios de consumo y de producción, pero atraviesa el desierto más largo a causa de la dura crisis de precios en origen. Y lo hace con una espada de Damocles: la reforma de la PAC, en la que se plasman las ayudas públicas hasta el año 2020. Un documento que supone, según el propio Gobierno, un “hachazo” al olivar, un sector que representa el 24% de la producción agraria en Andalucía y la actividad principal de 300 localidades.

Este hundimiento de los precios, que acumulan tres años por debajo del umbral de la rentabilidad, es el principal causante de esta compleja coyuntura.

El sistema ‘poolred’, que extrae la media obtenida tras las operaciones de compraventa en el mercado de aceites de todas las calidades, lo pone en evidencia: desde hace tres años en contadas ocasiones se ha superado la barrera de los dos euros por kilogramo, tocando suelos de 1,7 euros. Las pérdidas acumuladas de los agricultores superan ya los 2.500 millones de euros, según COAG.

Motivos
¿Por qué se ha llegado ahora a esta situación? Es la consecuencia directa de la falta de tamaño de los productores. Al principio de esta crisis existían en la Comunidad Autónoma más de 700 operadores para cinco grandes distribuidores. Hoy, gracias a ayudas de la Junta de Andalucía a la concentración de la oferta (casi ocho millones de euros desembolsados), 145 empresas se han unido, fusionado o integrado en doce firmas.

Pretenden negociar de tú a tú con la industria envasadora. Aun así, sigue habiendo una gran atomización, en ocasiones, hay poco profesionalización; mientras que los envasadores están concentrados. Estos últimos, por su parte, vienen adquiriendo desde hace varios años olivares en el exterior -sobre todo en Portugal, Latinoamérica y el Norte de África- para garantizarse el suministro, al tiempo que están desarrollando cultivos superintensivos.

La cooperativa pionera en uniones en el sector es Hojiblanca, que ya alcanza una producción de 200.000 toneladas (un 20% de todo lo que genera el olivar andaluz). Su director general, Antonio Luque, lo tiene claro: “La concentración es imprescindible, pues la capacidad de negociación con los grandes operadores es mínima”.

Pese a los logros obtenidos, la tormenta también deja daños en el grupo. “Comercializamos el producto y lo consolidamos, seguimos creciendo mirando hacia fuera, pero los pasos son insuficientes, puesto que nuestros socios siguen vendiendo el aceite a un precio muy bajo”, afirma, tras calificar de “muy preocupante” una situación que requiere “cambios estructurales”.

Pero la paradoja llega cuando se analiza el resto de cifras. Todas las demás ratios deberían ser motivo de euforia para los productores. El consumo mundial no ha dejado de crecer, duplicándose respecto a la producción media de hace dos décadas, con mercados al alza como Estados Unidos o Australia y una estabilización en las plazas europeas.

Gracias a esas cifras se está vendiendo prácticamente todo lo producido, con records en las exportaciones. En el último año se incrementaron un 6%, alcanzando en España las 820.000 toneladas y en Andalucía las 436.000.

Junto a estos aspectos hay otro que también debería ayudar a mejorar la situación: la estabilidad en la producción. El primer aforo del aceite espera 1.132.000 toneladas esta campaña, prácticamente la misma cifra que la anterior y un 10% más que la media de las últimas cuatro.

La nueva PAC, la puntilla
Ahí terminan la buenas noticias, ya que el borrador de la reforma de la PAC, que dibuja el nuevo escenario de ayudas a la agricultura para el periodo 2014-2020, ha caído como un jarro de agua fría en el sector andaluz, que cuenta con más de 800 almazaras y del que dependen 250.000 familias.

La ‘tasa plana’, a través de la que se homogeneizan las ayudas a todos los cultivos y se eliminan los derechos históricos de países como España o Francia, el previsible recorte presupuestario -habrá que repartir entre 27 naciones- y la ausencia de mecanismos de regulación del mercado y, por ende, de los precios son sólo algunos de los principales caballos de batalla.

Los primeros cálculos de la organización agraria Asaja plantean una reducción de hasta el 50% en las ayudas al olivar, que en Andalucía alcanzan hoy los 800 millones.

Motivos para la preocupación
En este duro contexto, España debe luchar para mantener el liderazgo. En un grupo de naciones sin tradición en este campo -Australia, EEUU o China- se ha desatado la fiebre del oro… verde. En paralelo, las plantaciones se multiplican en los competidores históricos de España, como Marruecos, Portugal, Túnez y, últimamente, Argentina y Chile.

Zonas, además, en las que los costes son inferiores gracias en gran parte a una mano de obra más barata y a unas autoridades que hacen la vista gorda en materia medioambiental.

Información obtenida de:

http://www.expansion.com/2011/11/23/empresas/distribucion/1322082910.html

Engañar con el aceite tiene un precio: 2.500 euros

Jueves, 10 de Noviembre de 2011

El expediente abierto a industriales y comerciantes a mediados del año pasado porque 17 muestras de aceite de oliva que habían recogido los inspectores de la Junta de Andalucía contenían un producto de menor calidad que lo que ponían las etiquetas se ha resuelto. El mismo Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural reconoció en su momento que podría estar ante un gran fraude económico. Tiempo después y tras diferentes vicisitudes, se ha sabido la cuantía de la multa a 17 establecimientos que en Andalucía vendieron aceite de oliva como virgen extra pero cuyo contenido no respondía a esa calidad. Una multa de 2.500 euros a cada uno, lo mismo fuera una gran cadena de distribución que el ‘colmado’ de la esquina.

El precio de la multa es bajo, tentador incluso para los que quieran defraudar. Sin embargo, la conclusión a todo el proceso de más de año y medio de duración es que nadie tuvo mala fe, o al menos eso dice la Consejería de Salud y Consumo que ha dictaminado la sanción.

El informe administrativo llega a la conclusión de que fue un descuido en la conservación del producto en los lineales de la distribución lo que cambió las características (algo que es posible, aunque tampoco seguro). Sin embargo, tras las pertinentes inspecciones de Consumo, los laboratorios de la Consejería de Agricultura fueron los que detectaron irregularidades en el etiquetado de 14 de las 25 muestras tomadas de establecimientos de Jaén. La Dirección General de Consumo retiró finalmente 24 lotes del mercado para velar por los derechos económicos de los consumidores, pero ahora aclara que nunca hubo engaño intencionado ni peligro para la salud.

El documento que acompaña a las multas de 2.500 euros asegura que nunca hubo fraude, sino una falta de carácter leve. Además, la Consejería de Salud, en un comunicado, dice que sólo se había producido una merma de las cualidades organolépticas de los aceites analizados -”el sabor resulta más fuerte”-, pero las propiedades básicas y químicas eran correctas.

Asimismo, atiende las pruebas presentadas por las marcas afectadas, que determinan que, cuando se envasó el aceite, la calidad era la adecuada, por lo que la merma de calidad pudo deberse a unas condiciones de conservación y almacenamiento inadecuadas.

‘Motín’ industrial

Mientras se llegaba a esta conclusión, los industriales inundaron de papeles a la Junta, muchos, pero en los que sólo se comprobaba que los análisis que hacían sus propios laboratorios estaban conformes a lo establecido por la normativa. Unos laboratorios que a la vez eran juez y parte.

En mitad del proceso para esclarecer si hubo o no fraude se había producido una revuelta de los industriales aceiteros, incluyendo nombres muy conocidos y prestigiosos, reclamado al MARM un nuevo sistema de medición de la ‘pureza’ del aceite que no incluyera apreciaciones organolépticas, esto es, un análisis cualitativo, subjetivo pero por arte de expertos, en el que se incluyen aspectos como el aroma, el color o el sabor del aceite de oliva…

El Ministerio y la Junta no osaron contradecir, ni siquiera comprobar con análisis alternativos esos resultados presentados por los encausados. Es cierto que no estaba en peligro la salud pública y sólo se trató de un fraude económico. Pero lo sorprendente es que la Junta de Andalucía no ha tratado este tipo de engaño de la misma manera según el departamento que lo abordara.

Sólo basta recordar la multa a Atrisa, empresa cárnica de la localidad sevillana de Dos Hermanas, a la que Agricultura impuso una multa de 47.000 euros por vender como carne de cerdo ibérico lo que no pertenecía a esta categoría, sino que era de cerdo blanco y, por tanto, de inferior precio. Desde Atrisa se aseguró en su día que también habían enseñado los análisis a la Junta que habían hecho sus laboratorios y la documentación del origen de la carne.

Silencios y sospechas

Como sucediera en el caso anterior, la tardanza en la actuación del Gobierno andaluz para aplicar sanciones y publicar el nombre de los infractores ha llevado a extender la sombra de la duda a todo un sector que ya de por sí atraviesa una crisis profunda de precios.

La consejera andaluza de Agricultura y Pesca, Clara Aguilera, niega y negaba hace tiempo que exista “un fraude generalizado en el aceite de oliva, en absoluto”, y lanzaba un llamamiento a la “tranquilidad” de los consumidores porque “no se está produciendo ninguna anormalidad”. además de que sería “poco significativo con la globalidad de análisis” que se hacen

En cuanto a la reacción de las organizaciones agrarias ante la sospecha de fraude fue diversa Así tanto Asaja como Coag exigían categóricamente más controles y multas ejemplares a los infractores para evitar que se desprestigie el sector, pero cuando se ha conocido la sanción (con poca publicidad por parte de la Administración, por cierto) nadie ha hecho comentario alguno. Por su parte, la organización Facua-Andalucía reclamaba por escrito al Gobierno andaluz que haga públicas las marcas de aceite de oliva virgen extra donde se ha detectado fraude.

Información obtenida de:

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/10/22/andalucia/1319305410.html

Córdoba producirá el 23% del aceite andaluz

Viernes, 28 de Octubre de 2011

El aforo presentado ayer prevé para nuestra provincia una producción de 261.000 toneladas de aceite, un 1,9% más que la campaña pasada, y un total de 1.132.074 toneladas en Andalucía, sólo un 0,6% más que la campaña pasada. Se trata de un aforo bastante real y que refleja la situación actual de los olivares, si bien habrá que estar pendientes de cómo evoluciona el otoño pues, de continuar las altas temperaturas y la escasez de lluvias, en los secanos de nuestra provincia podrían darse mermas de hasta el 20%. Por otro lado, desde Asaja Córdoba recordamos a la administración la necesidad de ser prudentes con los datos por su repercusión en el mercado.

Para ASAJA Córdoba el aforo presentado por la Consejería coincide con el del sector: una producción en torno a la media de las últimas campañas y con unos rendimiento sensiblemente superiores a los de la campaña anterior. Sin embargo recordamos la conveniencia de manejar los datos con cautela, tanto por su provisionalidad, como por los efectos que puedan tener sobre el mercado.

Para que se cumplan los pronósticos es fundamental que en las próximas semanas lleguen las tan esperadas precipitaciones, pues en muchas zonas de la provincia ya se empiezan a notar las consecuencias: aceitunas arrugadas que terminan cayendo al suelo y que podrían provocar mermas considerables en la producción.

Hay que insistir en que los datos aforados muestran una producción perfectamente asumible por el mercado, más aún teniendo en cuenta el último año de comercialización, en el que tanto el consumo interno como la exportación han aumentado considerablemente. De hecho, la exportación entre octubre de 2010 y julio de 2011 había aumentado un 7,2% respecto al mismo período de la campaña anterior.

Por otro lado, Asaja Córdoba considera fundamental que este aceite se venda a precios competitivos, para lo que es prioritario el buen funcionamiento de las medidas de mercado, así como de las campañas de promoción.
Recordar que en el próximo jueves el Comité de Gestión de la Unión Europea ratificará el acuerdo de activación del almacenamiento privado de aceite de oliva anunciado por el Comisario de Agricultura la semana pasada. Aunque Asaja Córdoba ha valorado positivamente la puesta en marcha de este mecanismo, considera imprescindible actualizar los precios que lo desencadenan así como agilizar su puesta en marcha. Recientemente, Asaja Córdoba, a través del Copa-Cogeca, a solicitado al Comisario que la activación del almacenamiento contemple no sólo a la categoría de aceite oliva virgen, sino que considere también su activación para el aceite lampante, que se encuentra en la misma situación de precios mínimos y cuyo mercado está estrechamente relacionado con el del oliva virgen.

Información obtenida de:

http://www.teleprensa.es/cordoba-noticia-324951-cordoba-producira-el-23-del-aceite-andaluz.html

Las organizaciones agrarias se muestran cautelosas ante los datos del aforo del aceite

Viernes, 28 de Octubre de 2011

Las principales organizaciones agrarias y la federación de cooperativas Faeca han valorado el trabajo de la Consejería de Agricultura para la elaboración del primer aforo del aceite de oliva de cara a la campaña que está apunto de empezar, si bien han mostrado su cautela respecto a esa previsión. La razón no es otra que la climatología, ya que los representantes de los agricultores creen que el volumen de zumo de oliva estimado por la Administración autonómica se podría ver reducido si persiste la falta de lluvia en el campo, una circunstancia que desembocaría en una reducción del rendimiento del fruto.

Ese primer aforo del aceite de oliva muestra que la cosecha prevista para la provincia de Córdoba será de 261.000 toneladas, lo que supone un 1,9% más que en la cosecha anterior. Ese volumen de aceite será el resultante de la molturación de 1.340.000 toneladas de aceituna, con lo que las almazaras cordobesas producirán el 23% de todo el aceite de oliva de Andalucía, que elaborará 1,13 millones de toneladas de caldo.

Además de las lluvias, entidades como Asaja Córdoba considera fundamental que “este aceite se venda a precios competitivos, para lo que es prioritario el buen funcionamiento de las medidas de mercado, así como de las campañas de promoción”. En la misma línea, el director gerente de Faeca, Rafael Sánchez, señaló que “cada vez es más difícil realizar aforos” y que lo que “más preocupa” no es en sí la cantidad de aceite que se produzca, si no “el que se venda”.

Desde UPA, Luis Miguel Martínez resaltó que “la climatología determinará qué cantidad de aceite se produce finalmente” y apuntó que “los aforos son datos que se tienen que tomar en su justa medida, con cautela”. Desde COAG-Andalucía aseguraron que estas previsiones son razonables pero que están “fuertemente condicionadas por las circunstancias meteorológicas” de los próximos días, ya que estiman que las pérdidas pueden rondar el 25% especialmente en el olivar de secano de Jaén, Córdoba, Sevilla y Granada.

Información obtenida de:

http://www.eldiadecordoba.es/article/provincia/1086478/las/organizaciones/agrarias/se/muestran/cautelosas/ante/los/datos/aforo/aceite.html