Entradas con la etiqueta ‘almazara’

La mafia del aceite de oliva se embolsa 5.000 millones de euros

Miércoles, 25 de Enero de 2012

En las etiquetas está escrito «Made in Italiy» y «Aceite extra virgen de oliva». Pero en realidad la mayor parte del aceite que se vende y se exporta en Italia es el resultado de mezclas de aceites que proceden de Túnez, Marruecos, Grecia y , sobre todo, de España. Se trata de un mercado de grandes beneficios, organizado por lo que ya se conoce en Italia como «agromafia», unos padrones en cuyos bolsillos se meten cada año 5.000 millones de euros.

Se trata de un refinado fraude comercial, un negocio ilegal, que ve implicados al menos una decena de marcas, algunas muy conocidas, cuyos nombres aún no se han hecho públicos porque aún está en marcha una gran investigación, a la que ha tenido acceso el diario La Repubblica, realizada por agentes de Aduanas , Guardia de Finanzas y detectives antifraude del Cuerpo Forestal del Estado, en colaboración con Coldiretti, la principal organización de empresarios agrícolas italianos, con un millón y medio de asociados.

Los nuevos «señores» del aceite ni siquiera exprimen ya las aceitunas en las almazaras: Sencillamente, el aceite lo obtienen mediante una transformación, a su manera. Es decir, lo manipulan, le dan olor y sabor. Y sobre todo, importan. Compran a manos llenas en el extranjero, en la cuenca del Mediterráneo, sobre todo en España, y lo revenden en Italia y en el exterior. Eso sí, colocan la etiqueta de «Made in Italy», y se las dan como los mejores productores del mundo, porque hacen el mejor y más rico oro amarillo.

Se trata de un fraude, algo completamente ilegal, porque los aceites vírgenes y extra vírgenes de oliva embotellados deben respetar, desde el 17 de enero 2008, las normas obligatorias sobre etiquetas, en las que debe figurar el Estado de la Unión Europea o país extracomunitario en el que son cultivadas las aceitunas y dónde se ha producido la transformación. En definitiva, un aceite solamente puede definirse italiano solamente cuando las aceitunas de las que se extrae son cultivadas en Italia y la transformación se realiza en una almazara italiana. En la práctica, en 9 botellas sobre 10, esa descripción que debe figurar en la etiqueta es ilegible. Los caracteres son tan pequeños, e impresos en lugares casi escondidos (y no siempre se imprimen) que para descubrirlos sería necesaria una lupa.

Cómo funciona el negocio

Una decena de etiquetas o marcas, algunas muy conocidas, han formado un bloque de empresas –productores y distribuidores- , aliados para especular y cometer un sofisticado fraude comercial, engañando al consumidor y acumulando enormes beneficios. Para ello, importan enormes cantidades de aceite de Grecia, Túnez y, sobre todo, de España. En algunos casos, el aceite lo compran de sociedades a las cuales están ligados: el mismo padrón, el mismo grupo o familia. Controlan precios y mercado: «Hay un grupo de poder agroalimentario que con la importación y la transformación está haciendo fortunas legales. Asi como para las basuras se habla de ecomafia, ha llegado el momento, también para el aceite, de hablar de agromafia. Hay que comenzar a investigar ciertos patrimonios”, denuncia Stefano Masini, el responsable de consumo de la organización de empresarios agrícolas Coldiretti.

La envergadura del negocio es extraordinaria: 4 de cada 5 botellas de aceite de oliva extra virgen llevan la bandera italiana oficialmente, pero contienen productos extranjeros, procedentes sobre todo de España y Grecia. Frente a 250.000 toneladas de aceite que Italia exporta, su cifra de importación es extraordinaria: 470.000 toneladas (en el 2010, la cifra fue de 570.000 toneladas).

Esta «agromafia» compra el kilo de aceite español, de óptima cualidad, a 50 centimos. Los importadores lo revenden al menos a 2,50 ó 3 euros. Su gran negocio lo hacen con España, el primer país productor mundial de aceite de oliva, con una producción media anual de 700-000-800.000 toneladas, llegando a alcanzar 1.400.000 en algunas campañas. A la exportación, fundamentalmente a Italia, se destinan 300.000 toneladas, alcanzando las 600.000 en algunas campañas.

La misma operación se realiza con Túnez, primer productor de aceite de oliva de África, y segundo país del mundo por superficie cultivada. Producir un kilo de aceite en Túnez cuesta 10 céntimos, mientras en Italia se eleva a una media de 4-5 euros. En Túnez, el importador de aceite italiano paga 20-23 céntimos el kilo. Ese aceite se etiqueta en Italia y los astutos distribuidores italianos lo colocan a precios rebajados, entre 2 y 4 euros, en los grandes supermercados, en las tiendas de gasolineras, etc.

Algunas regiones italianas son ricas en olivos y también en embrollos agroalimentarios. “El aceite, con relación a otras producciones agroalimentarias, como por ejemplo el vino, es un producto extraordinariamente simple. Hoy el aceite extra virgen de oliva se ha convertido en una jungla. Resultado: Las empresas italianas no exprimen nada. Almacenan el aceite de importación. La gente lo compra y no sabe que es un engaño, porque con la etiqueta se logra saber qué es lo que hay en la botella”, afirma Amedeo De Franceschi, vice comandante del Cuerpo Forestal que lucha contra el fraude.

Resultados desastrosos

¿Qué aceite compran hoy los italianos? En el supermercado, el precio medio del aceite procedente de España, vendido como extra virgen italiano, es de 3 euros. Pero en general, no slo no es extra virgen, sino que se venden mexclas de pésima calidad, según reconoce el propio presidente de la

Unión Nacional de Productores de Aceite de Oliva (Unaprol), Massimo Gargano: «Hay muchos aceites de oliva defectuosos vendidos como extra virgen». En efecto, una investigación realizada con 12 de las marchas más vendidas en supermercados, analizadas en laboratorio, detectó defectos graves organolépticos casi en la mitad, como sabor a rancio o a mufa. «Un aceite para poder ser considerado extra virgen no debe tener ningún defecto organoléptico», subraya Massimo Gargano.

Aunque el fraude es colosal, según la investigación en curso, hasta ahora pocos embrollos han salido a la luz. El más llamativo de los últimos años se conoció en el 2008: Veinte empresas de toda Italia estaban implicadas y se secuestraron 2.300 toneladas de aceite , procedentes de España, Grecia y Túnez. Se mezclaba con aceite local y se revendía como «producto italiano cien por cien» no solo en Italia, sino también en el extranjero, incluso en parte se despachaba como «biológico».

Ante la extraordinaria dimensión de este fraude, «ha llegado la hora de que el gobierno actúe contra la agromafia con nuevos instrumentos. Estos no son simples fraudes de comercio, sino que se trata de organizaciones criminales estructuradas que controlan los precios y tienen en mano una entera cadena desde la producción hasta la distribución», afirma Stefano Masini de Coldiretti.

Y el consumidor ¿cómo debe comportarse para evitar ese fraude tan extendido? Marco Oreggia, autor de «Flos Olei 2012», la biblia de los aceites de oliva, declara a ABC que para tener garantías de un buen aceite extra virgen se debe pagar al menos 8 euros al litro. Solo así se pueden evitar en Italialos aceites falsos, procedentes de cultivos tunecinos o andaluces, mezclados a granel y vendidos en las estanterías de los supermercados con una bella etiqueta italiana.

Información obtenida de:

http://www.abc.es/20111227/internacional/abci-mafia-aceite-oliva-201112271713.html

Aceite oliva producido en dos meses de campaña alcanza las 181.000 toneladas

Lunes, 23 de Enero de 2012

El aceite de oliva producido hasta el momento en los dos meses de campaña (octubre y noviembre) ha alcanzado ya las 181.000 toneladas, producción que supera a la de la campaña anterior en un 74 por ciento y en un 68 a la media de las cuatro precedentes.

Según han informado fuentes de la COAG, que recoge los datos aportados en la última reunión de la Agencia del Aceite de Oliva, la aceituna molturada ha sido 1.085.393 toneladas, con un rendimiento medio de 16,7 %, valor que es exactamente igual al de la campaña anterior.

La comercialización total entre octubre y finales de noviembre se cuantifica en 241.800 toneladas, lo que supone un incremento del 3 % con respecto a la campaña anterior y un 18 % sobre la media de las cuatro últimas, según la COAG.

Las exportaciones se cuantifican en 152.000 toneladas, con datos todavía provisionales para los meses de octubre y noviembre, un 2 % menos respecto a la campaña anterior y un 21 % en relación a la media de las cuatro anteriores, según las mismas fuentes.

El mercado interior aparente ha alcanzado la cifra de 89.800 toneladas, un 11 por ciento más con respecto a la campaña pasada y del 14 por ciento respecto de la media de las cuatro campañas precedentes.

Como reflejo también del adelanto de la recolección, el volumen total de existencias es de 420.300 toneladas, de las que se almacenan 272.200 toneladas en las almazaras, mientras que en las envasadoras, refinerías y operadores se sitúan otras 148.100 toneladas.

Se han retirado del mercado mediante la operación de almacenamiento privado aprobada por la Comisión Europea, 44.051 toneladas de aceite virgen por un periodo de seis meses, lo que reduce las existencias disponibles a 376.249 toneladas.

Información obtenida de:

http://www.ideal.es/jaen/20111223/local/jaen/aceite-oliva-producido-meses-201112231831.html

Plantean un ’stock estratégico’ de aceite para normalizar el mercado

Jueves, 19 de Enero de 2012

Aunque buena parte de los mensajes que se lanzan desde la industria olivarera no son inocentes, hay determinados movimientos que no admiten segundas interpretaciones. Y más cuando están de acuerdo todos los que se juegan los cuartos en este negocio. Uno de esos movimientos se está produciendo en el seno de la Interprofesional del Aceite de Oliva. Ante la gravedad de la situación, con la perspectiva de una cuarta campaña consecutiva con pérdidas, la organización está planteando medidas de calado que garanticen la rentabilidad presente y futura de todos los eslabones que componen la cadena de valor. Desde el productor hasta el distribuidor. ¿El problema? Que la última palabra la tienen otros. Al grano. La Interprofesional ha propuesto que se pueda retirar un ’stock estratégico’ de lampante en función de parámetros de oferta y demanda. O sea, en función de producciones y existencias, por una parte, y de consumo interno y externo, por otra. Se trata de generar una reserva de aceite que asegure el abastecimiento cuando las cosechas sean bajas y se trata también de que, retirando producto, los precios mejoren. La decisión final la tiene el Tribunal de la Competencia. Todavía está examinando el asunto, aunque la experiencia dice que este tipo de ‘experimentos’ no le hacen mucha gracia.

La idea se fraguó en el seno de la Interprofesional, con el ‘valor añadido’ de que contaba con el consenso de todos sus miembros. También el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino está al tanto de todos los pasos que se están dando. En caso de que Competencia diera sus bendiciones -ya ha trascendido que pone objeciones-, todo el procedimiento se regiría en función de una ‘extensión de norma’ de obligado cumplimiento por parte de cooperativas y almazaras, que tendrían que almacenar, bajo precinto, un porcentaje de su mercancía de peor calidad.

Ese género no se desbloquearía hasta que se certifiquen coyunturas deficitarias, siempre tomando como referente en el global de una campaña. Nunca de una semana para otra o de un mes para otro. Otra de las cuestiones importantes es que, a diferencia de los seis euros por tonelada que debe pagar el sector para promoción e investigación, no habría que aportar ningún canon. Lo que faltaría por definir es cómo se liquida a los agricultores, ya que una proporción del aceite que se ha generado con su aceituna quedaría inmovilizado de forma temporal.

Información obtenida de:

http://www.ideal.es/jaen/v/20111216/jaen/plantean-stock-estrategico-aceite-20111216.html

Creado un envase de bioplástico a partir de la piel de la aceituna

Lunes, 16 de Enero de 2012

Un investigador de la Sierra de Segura (Jaén) ha desarrollado un envase de bioplástico a partir de un polímero extraído de la piel de aceituna, ha anunciado hoy en un comunicado la Denominación de Origen de Aceite Sierra de Segura.

El autor del proyecto, el investigador Jesús Zorrilla, ha logrado extraer de los residuos orgánicos de la piel de la aceituna un compuesto denominado polihidroxialcanoato, que puede ser utilizado para la fabricación de plástico orgánico no tóxico y totalmente biodegradable, utilizando residuos de las almazaras.

Este proyecto de I+D cuenta con la colaboración de la almazara Potosí 10 S.A. inscrita del Consejo Regulador de la Denominación de Origen “Sierra de Segura”, que ha cedido alperujo de la variedad picual de sus instalaciones de Orcera (Jaén) para la investigación.

El nuevo plástico se podría utilizar para el envasado de alimentos y, de hecho, su uso es muy adecuado, según el comunicado de la Denominación, para envasar el aceite de oliva virgen extra, ya que evita los problemas que se generan por la migración de polímeros cancerígenos procedentes de los plásticos convencionales derivados del petróleo al aceite y protege al aceite del proceso de oxidación provocado por el contacto con la luz.

Por otra parte, el nuevo bioplástico permitirá dotar de uso a las pieles de aceituna procedentes de la obtención de aceite de oliva, que actualmente no tienen ninguna utilidad ni valor económico.

Otra ventaja —indica el comunicado— es que las almazaras obtendrían un valor añadido a sus residuos, que pasarían a ser valiosos subproductos, de forma que si una almazara tiene una producción anual estimada, de 10.000 toneladas de aceituna, podría obtener 30.000 kilos de bioplástico, lo que podría suponer unos ingresos extra de 200.000 euros.

La patente se encuentra en fase de puesta a punto del proceso industrial, y de licencia de uso.

Información obtenida de:

http://www.lavanguardia.com/vida/20111130/54238673658/creado-envase-bioplastico-con-piel-aceituna.html

España produce 18.100 toneladas de aceite en octubre, un 187% más en la tasa interanual

Lunes, 16 de Enero de 2012

La producción de aceite en España en octubre, primer mes de la campaña, alcanzó las 18.100 toneladas, un 187,30% más respecto al mismo mes de la anterior, incremento que se explica por el adelanto de la maduración de la aceituna y la recolección. Así se desprende del informe de situación del mercado a 31 de octubre analizado hoy en la sesión mensual del Grupo de Mercados del Consejo Asesor de la Agencia del Aceite de Oliva (AAO).

La producción de aceite se ha obtenido a partir de la molturación de 116.613 toneladas de aceituna, con un rendimiento medio del 15,51 % (2,9 puntos más respecto a la campaña anterior). En cuanto a la comercialización total durante este primer mes de campaña, se ha situado en 122.300 toneladas, un 2 % más en tasa interanual y 17 % más respecto a la media de las cuatro últimas. Por su parte, el mercado interior aparente ha alcanzado 47.300 toneladas (17 % más respecto a la campaña pasada y 22 % superior a la media de las cuatro campañas precedentes). Las exportaciones se cuantifican en 75.000 toneladas (un 5 % menos interanual, pero un 14 % superior a la media de las cuatro anteriores), mientras que las importaciones, con datos provisionales para el mes de octubre, se estiman en 3.000 toneladas. Sobre las existencias, la AAO ha informado de que el volumen total de existencias es de 371.400 toneladas, un 40 % superior a la media de las cuatro campañas anteriores. En las almazaras se almacenan 228.200 toneladas (43 % más respecto a las cuatro campañas precedentes) y en envasadoras, refinerías y operadores permanecen otras 143.200 toneladas. La AAO ha recordado que se han retirado del mercado, mediante la operación de almacenamiento privado aprobada por la Comisión Europea, 44.050 toneladas de aceite virgen por un periodo de seis meses, lo que reduce las existencias disponibles a 327.350 toneladas para el citado periodo.

Información obtenida de:

http://www.agroinformacion.com/noticias/9/olivar/43980/espana+produce+18100+toneladas+de+aceite+en+octubre+un+187+mas+en+la+tasa+interanual.aspx

Los olivares de Andalucía se asoman al borde del precipicio

Miércoles, 11 de Enero de 2012

Desde que hace tres mil años los fenicios trajeron el aceite de oliva a las costas españolas, en pocas ocasiones el oro verde ha vivido una encrucijada de tal magnitud como la de los últimos años.

Quizá habría que remontarse a la Revolución Industrial (la llegada del hierro transformó la oleotecnia con las prensas de fundición) para hallar una coyuntura tan importante para uno de los contados sectores en los que España es el líder mundial indiscutible.

Los frentes abiertos son numerosos y variados: caída de precios y rentabilidad; recrudecimiento de la prolongada guerra entre productores, envasadores y distribuidores; creciente competencia de terceros países; giro estratégico de las cooperativas en su política de alianzas; nuevos sistemas de cultivo; adquisición de olivares fuera de España…

El asunto más alarmante y que, en último término, ha activado un efecto dominó del que aún se desconocen sus consecuencias futuras, es el desplome de su valor.

Hay una paradoja. Se registran los mejores ratios de consumo y de producción, pero atraviesa el desierto más largo a causa de la dura crisis de precios en origen. Y lo hace con una espada de Damocles: la reforma de la PAC, en la que se plasman las ayudas públicas hasta el año 2020. Un documento que supone, según el propio Gobierno, un “hachazo” al olivar, un sector que representa el 24% de la producción agraria en Andalucía y la actividad principal de 300 localidades.

Este hundimiento de los precios, que acumulan tres años por debajo del umbral de la rentabilidad, es el principal causante de esta compleja coyuntura.

El sistema ‘poolred’, que extrae la media obtenida tras las operaciones de compraventa en el mercado de aceites de todas las calidades, lo pone en evidencia: desde hace tres años en contadas ocasiones se ha superado la barrera de los dos euros por kilogramo, tocando suelos de 1,7 euros. Las pérdidas acumuladas de los agricultores superan ya los 2.500 millones de euros, según COAG.

Motivos
¿Por qué se ha llegado ahora a esta situación? Es la consecuencia directa de la falta de tamaño de los productores. Al principio de esta crisis existían en la Comunidad Autónoma más de 700 operadores para cinco grandes distribuidores. Hoy, gracias a ayudas de la Junta de Andalucía a la concentración de la oferta (casi ocho millones de euros desembolsados), 145 empresas se han unido, fusionado o integrado en doce firmas.

Pretenden negociar de tú a tú con la industria envasadora. Aun así, sigue habiendo una gran atomización, en ocasiones, hay poco profesionalización; mientras que los envasadores están concentrados. Estos últimos, por su parte, vienen adquiriendo desde hace varios años olivares en el exterior -sobre todo en Portugal, Latinoamérica y el Norte de África- para garantizarse el suministro, al tiempo que están desarrollando cultivos superintensivos.

La cooperativa pionera en uniones en el sector es Hojiblanca, que ya alcanza una producción de 200.000 toneladas (un 20% de todo lo que genera el olivar andaluz). Su director general, Antonio Luque, lo tiene claro: “La concentración es imprescindible, pues la capacidad de negociación con los grandes operadores es mínima”.

Pese a los logros obtenidos, la tormenta también deja daños en el grupo. “Comercializamos el producto y lo consolidamos, seguimos creciendo mirando hacia fuera, pero los pasos son insuficientes, puesto que nuestros socios siguen vendiendo el aceite a un precio muy bajo”, afirma, tras calificar de “muy preocupante” una situación que requiere “cambios estructurales”.

Pero la paradoja llega cuando se analiza el resto de cifras. Todas las demás ratios deberían ser motivo de euforia para los productores. El consumo mundial no ha dejado de crecer, duplicándose respecto a la producción media de hace dos décadas, con mercados al alza como Estados Unidos o Australia y una estabilización en las plazas europeas.

Gracias a esas cifras se está vendiendo prácticamente todo lo producido, con records en las exportaciones. En el último año se incrementaron un 6%, alcanzando en España las 820.000 toneladas y en Andalucía las 436.000.

Junto a estos aspectos hay otro que también debería ayudar a mejorar la situación: la estabilidad en la producción. El primer aforo del aceite espera 1.132.000 toneladas esta campaña, prácticamente la misma cifra que la anterior y un 10% más que la media de las últimas cuatro.

La nueva PAC, la puntilla
Ahí terminan la buenas noticias, ya que el borrador de la reforma de la PAC, que dibuja el nuevo escenario de ayudas a la agricultura para el periodo 2014-2020, ha caído como un jarro de agua fría en el sector andaluz, que cuenta con más de 800 almazaras y del que dependen 250.000 familias.

La ‘tasa plana’, a través de la que se homogeneizan las ayudas a todos los cultivos y se eliminan los derechos históricos de países como España o Francia, el previsible recorte presupuestario -habrá que repartir entre 27 naciones- y la ausencia de mecanismos de regulación del mercado y, por ende, de los precios son sólo algunos de los principales caballos de batalla.

Los primeros cálculos de la organización agraria Asaja plantean una reducción de hasta el 50% en las ayudas al olivar, que en Andalucía alcanzan hoy los 800 millones.

Motivos para la preocupación
En este duro contexto, España debe luchar para mantener el liderazgo. En un grupo de naciones sin tradición en este campo -Australia, EEUU o China- se ha desatado la fiebre del oro… verde. En paralelo, las plantaciones se multiplican en los competidores históricos de España, como Marruecos, Portugal, Túnez y, últimamente, Argentina y Chile.

Zonas, además, en las que los costes son inferiores gracias en gran parte a una mano de obra más barata y a unas autoridades que hacen la vista gorda en materia medioambiental.

Información obtenida de:

http://www.expansion.com/2011/11/23/empresas/distribucion/1322082910.html

Cata de aceite de oliva en Jaén: ¿por qué nos tienen engañados?

Miércoles, 4 de Enero de 2012

Estoy pasando unos días en Jaén, una provincia de interior que tiene un mar, pero de olivos.

En Jaén todo huele a aceite. La carretera que baja desde la meseta castellana cruza el puerto de Despeñaperros y nada más entrar en Andalucía se sumerge en ese mar verde-plata de oliveras que tapiza las suaves ondulaciones de la campiña jienense, como si a la tierra le hubieran ajustado una maillot de arlequín.

60 millones de olivos son muchos olivos. El hombre ha alterado y modificado el paisaje de tal manera que hay olivos por todos lados, desde lo alto de los cerros hasta el fondo de las cárcavas. Cualquier resquicio de terreno es válido en Jaén para plantar uno de los árboles más rentable, bellos y literarios del Mediterráneo. De Jaén sale el 25% de la producción mundial de aceite de oliva.

No es de extrañar que lo primero que me ofrecieran fuera una cata de aceites. Para mi sorpresa descubrí que, como el 99% del resto de mortales legos en esta materia, vivía engañado. ¿Por qué? Os cuento en tres líneas cómo elegir un buen aceite para que nunca más os den gato por liebre:

La calidad de un aceite depende de muchas cosas, pero sobre todo del momento en que se recoge la aceituna y de lo dañada que llega a la almazara.

Así que de la centrifugadora (ya no se usan prensas) salen tres tipos de aceite:

Aceite de oliva lampante: el de peor calidad, hecho con aceituna muy madura y dañada. Huele fuerte y rancio y tiene más de 2 grados de acidez. No es apto para el consumo humano

Aceite de oliva virgen: la primera calidad apta para el consumo. Un aceite con buenas cualidad organolépticas y sin mezclas.

Aceite de oliva virgen extra: el de mejor calidad, hecho con aceitunas recogidas los primeros días de cosecha y que no han empezado a fermentar antes de llegar a la almazara. Tiene la mejor cata: huele a puro fruto, a oliva.

Bien, pues el lampante se lleva a las refinerías donde a base de muchos productos químicos y mucho tratamiento físico se le eliminan las impurezas, pero también lo poco que tenía de sabor y color. El resultado es un líquido parduzco, inodoro e insípido que recuerda poco al aceite.

A ese refinado se la añade luego una pequeña porción de aceite virgen (no más del 20%) y se obtiene el aceite de oliva 1º (un grado) que nos venden en las tiendas como oro líquido, aunque en realidad lleva más química que aceite u oro. Si se le añade un poco más tenemos el aceite de oliva 0,4 grados. Es el aceite más vendido en España, pero ningún fabricante aclara que viene de un refino ni en qué proporción lo mezcla con el virgen.Ahora les han cambiado la denominación, para liarlo todo más, y lo que antes eran 0,4º y 1º les llaman suave e intenso. Mismo perro con distinto collar.

Por en medio caben todo tipo de experimentos, añadiéndoles aceites de semillas y cualquier cosa permitida por ley que estabilice y dé color a “eso”. No hay más que ver las garrafas de supuesto aceite de algunos restaurantes, con un color y una densidad más próximas al detergente que al zumo de la aceituna. Para echarse a temblar.

En Jaén a nadie se le ocurre usar aceite de oliva a secas (en realidad debería de llamarse aceite REFINADO de oliva). Usan el aceite de oliva virgen o el aceite de oliva virgen extra. Incluso para freír.

Y a mí, a partir de ahora, tampoco se me ocurrirá.

Información obtenida de:

http://blogs.elpais.com/paco-nadal/2011/11/cata-de-aceites-oliva-jaen-por-que-enga%C3%B1o.html

Teresa Pérez: ‘El aceite de oliva se asocia en España a producto saludable’

Martes, 3 de Enero de 2012

“El aceite, como cualquier producto de consumo, o lo apoyas y lo ayudas, o ya no crece más. En España tenemos un mercado maduro, donde todavía queda margen de crecimiento, pero requiere un esfuerzo por parte de todas las partes implicadas”. Así se expresa Teresa Pérez Millán, ingeniero agrónomo y gerente de la Organización Interprofesional del Aceite de Oliva Español. La Interprofesional nació en el año 2002 y a ella se sumaron todas las organizaciones nacionales representativas de los distintos eslabones de la cadena: desde el olivar hasta que la botella de aceite llega al punto de venta, desde los sindicatos a los empresarios. Teresa y todo su equipo tienen una actividad frenética que se ha traducido en 50 campañas de promoción del aceite en menos de tres años, no sólo en España sino en todo el mundo. Su obsesión es doble: que cada vez se abran más mercados a un producto que es “estrella en la restauración y con el valor añadido de saludable -dice Teresa Pérez- y que en España su consumo llegue también a las capas de población más jóvenes. En tres palabras: rejuvenecer el consumidor”. Hablamos precisamente de un sector que aporta directamente un 3 por ciento al Producto Interior Bruto de nuestro país.

-¿Ha costado unir fuerzas en el sector?

- Crear algo nuevo siempre supone un gran esfuerzo. Se ha llegado al consenso: productores, transformadores y comercializadores se han dado cuenta de que en determinados campos de acción no interesa ir cada uno por su cuenta: que hay que hacer promoción e investigación del producto de forma conjunta. Ahí es cuando nace nuestro proyecto. La verdad es que cuando todo el sector ha ido con una voz unánime a decir a la Administración “queremos esto”, ésta ha respondido convenientemente. La promoción debe ser una labor continuada, un goteo constante.

-¿La crisis ha afectado también al mundo del aceite?

-. La crisis ha afectado a todos y a todo. Yo creo que no se ha salvado nadie directa o indirectamente. En el sector del aceite, por una política de contención de precios en origen -que ha ayudado al consumidor a que sean más asequibles- ha deteriorado la situación de los productores. Llevan varias campañas seguidas soportando bajos precios y el estado llega a un punto que es insostenible. Muchos olivares están soportando costes muy por encima del retorno de la inversión, a través de la venta del producto. Si a esto le sumamos toda la crisis económica, la falta de líneas de crédito y financiación en los productos agroalimentarios, existe un gran problema. No poder prefinanciar tu producción, antes de que salga al mercado, te ata de pies y manos para seguir invirtiendo, mejorando.

“SE VISLUMBRA UNA BUENA CAMPAÑA”

Teresa Pérez es optimista por naturaleza. Sonríe mientras habla. Su tono de voz es enérgico. Tiene mucha fuerza y eso que les falta a algunos políticos: capacidad de liderazgo.

-¿Se vislumbra ya una salida a la crisis o sería pecar de optimismo?

-. Todo apunta a que la próxima campaña oleícola va a ser buena. Esta es una estupenda noticia pero, a la vez, al hablar de un volumen de aceite importante, dificulta la superación de la situación de tensión en los precios que siguen situados a unos niveles de no-rentabilidad para el sector productor.

-. ¿Está usted obsesionada con este asunto, hasta el punto de levantarse y acostarse pensando en lo mismo?

-Estoy impregnada de aceite todo el día. Me gusta y, además, es mi trabajo. Estamos actuando en diferentes líneas. Sobre todo, en la promoción del producto. Queremos informar al consumidor, promover el consumo del producto e incentivar la demanda. Cuánta más demanda haya, mejor situación habrá para el sector y sus productos. Por otra parte, se está trabajando internamente para encontrar otras soluciones, otras medidas, visto que la situación va para largo y la luz al final del túnel se ve todavía muy pequeñita.

-. ¿Las políticas españolas y europeas no están siendo eficaces?

-. En el pasado, con las ayudas a la producción, el sector español, a diferencia de otros países europeos, como pueda ser Italia o Grecia, lo hizo muy bien. Nuestro sector supo invertir esas ayudas en mejorar las instalaciones, las explotaciones, las almazaras…se hizo excepcionalmente bien. Luego se eliminaron esas ayudas a la producción y llegamos al famoso pago único, donde ya daba igual si producías o dejabas de producir. En España podemos decir que el olivo no sólo ha sido productivo, sino que ha representado un cultivo refugio porque era el que presentaba mejores perspectivas de futuro. Por algo hemos sido líderes mundiales en producción y comercialización. Pero llegó el momento en el que todo esto se paralizó un poco cuando aterrizó la nueva OCM. Las ayudas van de menos a menos y cada vez hay más preocupación por eso. Las ayudas van de menos a menos y cada vez hay más preocupación por eso en el sector productor.

- Resulta complicado exportar aceite de oliva a nivel internacional de forma similar a cómo llega el vino a otros mercados. ¿Esto es lo que más está costando?

-. Es cierto que hemos pecado al pensar que ‘lo mío es lo mejor’ y querer ir cada productor por su cuenta. Ahí tenemos una labor muy importante que hacer desde la Interprofesional. Sobre todo, en épocas como ésta en la que los recursos son escasos y hay que maximizar en lo posible el rendimiento de las acciones llevadas a cabo. Interesa unir esfuerzos. Con respecto al vino, la gran diferencia con el aceite es que el primero se bebe y por desgracia, el aceite no. Por lo tanto, los ritmos de crecimiento del consumo son mucho más lentos.

-. ¿Resulta complicado luchar contra otros aceites que no son de oliva y grasas animales?

-. Los aceites vegetales sustitutivos son mucho más económicos y, en otros países y en otras culturas, resulta difícil, sin conocer a priori el aceite de oliva, pagar más por él si no se conocen sus propiedades y beneficios. El aceite de oliva ha demostrado suficientemente, gracias a la investigación científica, sus propiedades saludables frente a otros aceites vegetales que no las tienen. Eso hace que, hoy por hoy, los aceites de oliva sean la estrella. Poco a poco, en los mercados exteriores, las franjas de población con mayor poder adquisitivo apuestan por nuestro producto más emblemático. Pero el crecimiento del consumo, si bien cada vez mayor, es más lento de lo que a nosotros nos gustaría.

-. ¿Falta unión entre todo el sector olivarero?

-. Quizás no es tanto falta de unión como que no ha existido hasta ahora una iniciativa común para unificar a todos. Hasta que se creó la Interprofesional, cada uno hacía la guerra por su cuenta. Ha llegado el momento de pararse a pensar y sacar mejor provecho y hacer una estrategia común única mucho más fuerte.

“EN MI CASA SIEMPRE HEMOS CONSUMIDO ACEITE DE OLIVA”

Teresa Pérez nos confiesa que aunque no ha tenido una raíz olivarera, en su casa nunca ha faltado el aceite de oliva. “Genéticamente el amor por el aceite me debe llegar por alguna parte que desconozco. En casa hemos utilizado siempre el aceite de oliva virgen extra y no he conocido otra cosa. Luego, cuando he tenido ocasión de probar aceites distintos, he seguido apostando por él, no sólo por sus características y propiedades nutricionales, sino por su sabor, por su gusto y por su diversidad”.

-. ¿El aceite de oliva gana en la cocina?

-. Para mí, un alimento cocinado con aceite de oliva tiene otro sabor, es otra cosa. Me gustaría hacer un llamamiento al mundo de la restauración, que tiene mucho camino por recorrer, que podría mejorar muchísimo con una inversión pequeñísima. Te deprimes pensando los buenos aceites que hay en España y los que muchas veces te encuentras encima de la mesa de algunos restaurantes. De hecho, la Federación Española de Hostelería (FEHR) nos ha manifestado el valor añadido que los aceites de oliva pueden ofrecer a los restaurantes en términos de calidad e imagen.

-. Los grandes restauradores lo tienen claro… el problema quizá son los pequeños.

-. Claro, nosotros queremos trasladar esa conciencia, instaurada en todos los hogares españoles, al mundo de la restauración. No imagino una sola persona que en España no tenga una botella de aceite de oliva en su casa. En muchos estudios de mercado que hemos hecho, el consumidor siempre nos ha manifestado que estaría dispuesto a pagar un poquito más si supiera que el aceite que está consumiendo en un restaurante es un aceite de oliva de calidad.

-. Si se sabe que el aceite de oliva virgen extra es más saludable que otros aceites o grasas animales. ¿Por qué no se le da más publicidad?

-. En Europa, por suerte o desgracia, existe una reglamentación comunitaria que para tutelar al consumidor se impide que en el etiquetado, al igual que en la promoción de los productos, se haga abuso de todas las menciones nutricionales y saludables que pueden tener los productos alimentarios. Sí se podría hacer si esas cualidades están demostradas científicamente y son aprobadas por la autoridad competente europea. Eso ha hecho que estemos atados de pies y manos. Sabemos que el aceite tiene muchísimas cualidades, pero por el momento no lo podemos poner en el etiquetado ni utilizarlo en la promoción, y eso nos perjudica. Se está trabajando mucho para que, a través de la investigación, podamos presentar todos esos informes y esa documentación a la autoridad europea, esperando lograr informes favorables y la posterior aprobación de menciones autorizadas dentro del reglamento.

-. ¿Si hubiera un impulso a nivel estatal la promoción del aceite sería distinta a la actual?

-. El aceite es un producto emblemático que representa más del 3 por ciento del Producto Interior Bruto. Es un porcentaje muy alto a nivel agroalimentario. Por este motivo es indispensable seguir contando con las Administraciones Públicas en el impulso de este sector, con una apuesta decidida y decisiva.

-. Volvamos a la cuestión de la desunión y las diferencias de las propias explotaciones…

-. Esa desunión que comentábamos antes por territorialidad, diferencias de las propias explotaciones, volúmenes… Las características y las condiciones de los distintos productores son muy variadas. Hay otros países que son mucho más homogéneos en su producción. Nosotros tenemos unos olivares tradicionales, en pendiente muchos de ellos; en zonas de sierra, donde todas las labores agrícolas son carísimas porque no son mecanizables. El consumidor, si lo supiera, sabría valorar lo que supone recoger aceituna y producir aceite. La gente debería experimentar esa sensación de ir a recoger aceitunas, llegar a la almazara y ver salir ese oro líquido excepcional con unas características y un perfume extraordinarios. Requiere un esfuerzo que el consumidor, cuando destapa una botella, no llega a percibir. Igual tenemos que hacer un mayor esfuerzo por esa vía. Igual tenemos que hacer un mayor esfuerzo para explicar todo lo que hay detrás de un aceite de oliva.

-. Esa labor implica también un esfuerzo a nivel educacional con nuestros más pequeños.

-. A nivel educacional hemos estado barajando poder hacer talleres con niños en educación infantil. Incluso poder incorporar contenidos en algunas de las asignaturas de los más mayores, divulgación qué es la aceituna, qué es el olivar, los aceites de oliva…

CÓMO SURGIÓ SU VOCACIÓN

La gerente de la Interprofesional del aceite de Oliva Español es ingeniero agrónomo. La vocación de Teresa Pérez surgió de forma casual porque siempre había estado ligada a la arquitectura, las Bellas Artes, incluso a la veterinaria, la Naturaleza en general… ”Sí tenía interés por hacer una carrera de ciencias. Es verdad que en mi familia hay muchos ingenieros alrededor de distintas ramas. Empecé tímidamente en la toma de contacto, pero el primer año me di cuenta de que era lo mío. Pensé que el ser humano tiene que comer siempre, es una necesidad básica que nos liga al territorio, a la Naturaleza, a la civilización… fue esa alianza de circunstancias la que quizá me gustó. Lo que no podía imaginar es que acabaría aterrizando en el sector del olivar, consolidando mi trayectoria dentro del sector”.

-. ¿Cómo se ha instalado el aceite de oliva en su vida?

-. Creo enormemente en este sector, en el producto y en sus posibilidades. Si me metí hace tres años en un proyecto como este que partía de cero y que requería muchísimo esfuerzo y sacrificio…es porque creía en lo que estaba haciendo. En alguna ocasión en el pasado tuve ocasión de cambiar al sector de las frutas y hortalizas y no lo hice. Tengo que reconocer que el aceite engancha tanto a nivel de consumidor como a nivel profesional. Enamora, tiene ese romanticismo de la poesía de Machado o de la pintura de Van Gogh…La belleza del producto y del olivar enamoran.

-. ¿Cuál es la aceituna estrella?

- La que más se produce en España es la variedad picual. El motivo del crecimiento de esta variedad frente a otras es porque responde muy bien y tiene un alto rendimiento. Este fue uno de los motivos por el que su cultivo se extendió más que otros hace un par de décadas. La picual se produce principalmente en Jaén y alrededores, Granada y Córdoba. Cada zona geográfica tiene una variedad de aceituna que se adapta mejor al medio y de la que se saca mejor partido. Cuando hablamos de las grandes variedades no podemos dejar de mencionar la aceituna hojiblanca, que se da en Córdoba, Málaga, Sevilla… No sólo se utiliza en la obtención de aceite, sino que también sirve para producir aceituna de mesa; la arbequina, que se da sobre todo en Cataluña, Baleares y en la Comunidad Valenciana; la empeltre se da en Aragón, la cornicabra, que se puede encontrar en Castilla-La Mancha; o la manzanilla, en Sevilla…Hay más de 263 variedades clasificadas en toda España.

-. ¿Hay una región que viva más del olivo que otra?

-. Jaén vive del olivo. Cuando se habla del mar de olivos en Jaén, es una realidad. En esa zona, a nivel agrícola, la producción se fundamenta en el olivar. La zona de Andalucía representa un 84 por ciento de la producción olivarera nacional.

-. La Rioja también ha hecho de su aceite una marca con denominación de origen.

-. La Rioja, Navarra… son regiones muy agrarias donde se ha desarrollado fuertemente la cultura del vino. Ahora se han dado cuenta que también se puede desarrollar la cultura de otros productos. El aceite, por su naturaleza, está directamente relacionado con la gastronomía y tenemos muchos grandes ejemplos de primeros espadas en la restauración que lo defienden y le dan una gran visibilidad en el mundo. Hay que estar agradecidos por ello, porque lo hacen desde el conocimiento y desde el convencimiento. Saben que con el aceite de oliva la cocina es otra cosa. En estas zonas que me menciona tienen la ventaja de que disfrutan de mucho tirón con el vino y han pensado que igual que ya han dado a conocer sus caldos, ¿por qué no dar a conocer sus aceites?

-. ¿En qué situación se encuentran hoy nuestros olivareros?

-. Preocupación sería la palabra. No sólo por parte de olivareros, también almazareros… creo que todos en general sienten una honda preocupación por el presente y por el futuro. Se trata de un sector que siempre ha vivido muy a corto plazo, campaña a campaña. El sector, a medida que se va profesionalizando, deja de pensar solo en una campaña y empieza a trabajar con estrategias a medio y largo plazo, ya que si una temporada es difícil, la siguiente lo puede ser más.

-. ¿Hay unos objetivos que se haya marcado?

-. Cuando se puso en marcha la Interprofesional, el primer objetivo era arrancar el proyecto e ilusionar al sector para que creyera en él. Luego, que tuviera confianza. Para eso se hizo desde el primer día un seguimiento y control de todas las aportaciones. Esto era fundamental. Seriedad en cuanto a la gestión de los recursos que provenían del sector: cuidado y transparencia. Hemos hecho todo lo posible por multiplicar los recursos en este corto espacio de tiempo. También hemos solicitado y obtenido subvenciones, cofinanciación de aquí y de allá, sumar esfuerzos entre diferentes comunidades autónomas… Hemos conseguido estar coordinados y consolidar una iniciativa que beneficia al sector y le da otra posición a nivel nacional e internacional a nuestro producto. Somos un poco la envidia de otros países productores europeos por haber sido capaces de poner en marcha un proyecto común y consolidarlo.

“DETRÁS DEL PRODUCTO HAY MILES DE FAMILIAS”

Cuatrocientos mil olivareros y más de dos mil estructuras ligadas al sector hacen que estemos hablando de un número importante de personas relacionadas con la aceituna y el aceite. “Tenemos la esperanza y la convicción -afirma Teresa Pérez Millán- de que esto sirve para mejorar la situación de todos y cada uno de los integrantes del sector. Sabemos que detrás de cada uno de ellos hay una familia. Yo calculo que estamos hablando de millones de personas que viven directa o indirectamente del aceite”.

-. ¿Cuál es su objetivo?

-. Poner en el mercado proyectos cada vez más ambiciosos, que consigan dar mejores resultados, que sean de éxito en el menor tiempo posible. El sector necesita ese retorno a corto plazo: que consigamos vender mas y mejor los aceites de oliva de España.

-. ¿Es consciente de que tiene entre sus manos oro líquido?

-. Hace tres años, en la primera entrevista que me hicieron, me dijeron: “Tiene usted una responsabilidad tremenda”. Sin duda, eso es así. Estamos hablando de un producto estrella que tiene detrás a muchísima gente y eso tampoco hay que perderlo de vista a la hora de tomar decisiones.

-. ¿Sus gustos personales están ligados también al aceite?

-. Sí, por supuesto. Soy consumidora. Siempre comienzo el día con un desayuno español: tostada con aceite de oliva virgen extra, tomate…Sobre todo, los fines de semana me doy un homenaje en el desayuno porque tengo más tiempo. Pero entre semana, como las cafeterías cada vez van incorporando más este desayuno, procuro no perderme esos pequeños placeres.

-. ¿Cocina con aceite de oliva?

-. Sí, siempre. Soy de las puristas del aceite de oliva virgen extra de distintas variedades. Tengo varias botellas abiertas a la vez por la curiosidad natural de conocer diferentes marcas. Reconozco que me gusta también catar aceites, degustarlos.

A Teresa Pérez Millán le faltan horas al día. Me dice que necesitaría una jornada de 36 horas y, a lo mejor, no sería suficiente para sacar el trabajo adelante. Le quita el sueño saber que en el ámbito de la promoción los resultados no son inmediatos.

Al hacer balance de estos tres años, dice estar tranquila “por la cantidad de proyectos desarrollados, iniciativas lanzadas y resultados conseguidos”. Ahora se propone ampliar las redes de comunicación para llegar a más número de personas. “Estamos dándole mucha importancia a la comunicación on line. Nuestro principal objetivo es rejuvenecer al consumidor”. Parten de personas que tengan autonomía, poder adquisitivo y que estén entrando en el mercado laboral: “Pueden ser padres o futuros padres de familia. Los estudios de consumo dicen que los que más consumen aceite de oliva son las personas que están por encima de los cincuenta años. Hay que conquistar a todos aquellos que todavía no han entrado en este consumo”.

-. El aceite de oliva se muestra como valor extra en determinados productos y así lo anuncian.

-. Eso demuestra que el aceite de oliva es un valor y que el consumidor lo percibe así. Entre unas patatas fritas en las que no se especifica nada y otras en donde se dice específicamente “Aceite de oliva virgen”, este último el producto aparece como mejor. El consumidor lo reconoce y está dispuesto a pagarlo. Lo tiene claro. En España, cuando uno habla de aceite de oliva, el consumidor lo asocia a producto saludable, a invertir en salud.

-. ¿El otro objetivo será que el consumidor sepa que si en un producto figura en el etiquetado “Aceites vegetales”, ahí no habrá aceite de oliva?

-. Soy partidaria de que cuánta más información, mejor; y que cada cual, libremente, desde el conocimiento, escoja. Está claro que cuando no se dice explícitamente “Aceite de oliva”, hay que tener por seguro que en ese producto no hay aceite de oliva. El aceite de oliva es un valor añadido, siempre se suele destacar por separado al grupo de los que se amparan en etiquetas como aceites vegetales. Cuando uno está hablando de mejor producto y más saludable, desde el punto de vista nutricional, se refiere a los aceites de oliva.

-. ¿Es optimista en cuanto al sector y al aceite?

-. En general, siempre; y en cuanto al sector, también. Un buen producto y las cosas bien hechas siempre acaban encontrando su lugar. El mercado está ahí y los consumidores están también dispuestos a pagar por un producto estrella, de calidad. Es verdad que todavía hay que llegar a nuevos sectores poblacionales y países… y algunos de ellos no están cerca.

-. No hemos hablado de las muchas campañas que realizan fuera de nuestras fronteras.

-. Si contabilizamos las campañas exteriores año a año, se han hecho más de cincuenta campañas de promoción en tres años. En total hemos ido a quince países. Hemos echado el resto y vamos a seguir echándolo en Estados Unidos, China, India, Rusia, Australia, Brasil, México y los países del Este de Europa porque han sido trampolín hacia Asia. Los resultados de estas campañas ya los hemos comenzado a ver. En 2010 se alcanzaron 846.000 toneladas, récord histórico en exportación y este año, todo apunta que se va a volver a superar esa cifra. También se ha desarrollado la promoción en Europa: en Francia, Reino Unido, Bélgica, Holanda y España seguiremos haciendo campañas. Muchos piensan que en España ya no hace falta promoción porque dicen que todos conocen y consumen el producto, pero todavía nos queda mucho trabajo. Por ejemplo, en el campo de la restauración, el tratamiento que se da a los aceites de oliva no refleja la calidad de este producto. Debería estar etiquetado encima de la mesa y con un cierre inviolable para que el consumidor tenga el producto en las mejores condiciones. Para que en el exterior te respeten, en España deberíamos respetar el producto. No se está dando el trato que merece el aceite. En España no se concibe un restaurante que no tenga una aceitera, pero no es suficiente. Estamos por detrás de otros países como Italia y Portugal, que han sabido darle ese valor al producto y al sector sacando una normativa para que en la mesa de sus restaurantes el producto esté convenientemente presentado, envasado y etiquetado.

-. Es importante también la conservación del producto.

-. Efectivamente, ahí los distribuidores podrían hacer una gran labor para acabar con el desconocimiento que existe para la conservación del aceite de oliva. Su ayuda vendría con un buen etiquetado en donde se especificara cómo tiene que conservarse. Por ejemplo, no se puede dejar la aceitera todo el día expuesta al sol en una terraza en pleno verano, se tiene que sacar sólo cuando se vaya a consumir porque, si no, ese aceite se irá deteriorando más rápidamente. Hay una serie de detalles que no costarían mucho aplicar y mejorarían la conservación del producto. Sé que hay muchos hábitos que cambiarán con el tiempo, lo que ya no sé es si tendrán que pasar tres, diez o quince años. La gente debería acostumbrarse a dejar la botella original, tapada, alejada de las fuentes de luz y de calor. Mimar el producto es esencial.

-. Ahora, ¿cuál es el reto más inmediato?

-. Tenemos una nueva extensión de norma que nos va a permitir poner en marcha nuevas acciones durante otros tres años. Hay que seguir trabajando duro y apostando por el crecimiento. Creo profundamente en el producto y en el sector. Espero saber contagiar a todos de este optimismo, a pesar de las muchas dificultades que tenemos, y posicionar los aceites de oliva de España en el lugar que se merecen.

Información obtenida de:

http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/358706/teresa-perez-el-aceite-de-oliva-se-asocia-en-espana-a-producto-saludable

El aceite andaluz recupera los elogios

Lunes, 5 de Diciembre de 2011

Los aceites de oliva de alta gama de cuatro empresas oleícolas andaluzas han copado los primeros puestos de la prestigiosa Guía Flos Olei 2012, una firma italiana que sirve de referencia para todo el mundo gastronómico. Las jiennenses Castillo de Canena y Galgón 99 y las cordobesas Manuel Montes Marín y Aceites de la Subbética son, por este orden, las que han obtenido la máxima calificación mediante unos estrictos y severos métodos de selección, cata y evaluación de los aceites producidos en más de 20 países.

Las cuatro firmas oleícolas de Andalucía lideran el selecto ranking de 16 aceites de alta gama que han obtenido la máxima puntuación, 97. Pero en los tres escalones siguientes se sitúan otros aceites de la comunidad, como Aroden (de la Subbética cordobesa), Potosí 10 y Campoliva (Jaén) y el aceite ecológico de Rafael Alonso Aguilera, producido en el desierto almeriense de Tabernas. La Guía Flos Olei la edita el crítico y consultor italiano, Marcos Oreggia, que selecciona los mejores aceites entre un panel de expertos catadores. La guía se edita en más de 40 países en inglés y en italiano.

“Los aceites andaluces ya han dejado atrás sus prejuicios y confían en su calidad”, asegura Francisco Vañó, director general de Castillo de Canena, un aceite que ha logrado la máxima calificación y que ya el pasado verano obtuvo en Estados Unidos el premio Sofi Award de Oro, asimilado a los Oscar gastronómicos. La obtención del mejor aceite posible obliga a estas industrias a adelantar la campaña de recolección, molturar de inmediato y realizar la extracción en frío. Los rendimientos son menores aunque a cambio se obtiene un aceite de las máximas cualidades organolépticas Es el caso también de Galgón 99, que produce el aceite bajo la marca Oro Bailén, un aceite de la variedad picual con gran intensidad en matices tanto verdes como maduros en su punto óptimo.

El tercer y cuarto puesto lo han obtenido los aceites cordobeses de Manuel Montes Marín, que forma parte de la Denominación de Origen de Priego de Córdoba, y Almazaras de la Subbética, de Carcabuey. Esta última es una empresa en la que se involucran 4.000 agricultores y con olivares picudos y hojiblancos. “Hemos logrado un cambio cualitativo importante; Andalucía es donde se hace el aceite con mayor calidad y tenemos que aprovechar ese hecho diferencial”, subraya el empresario Francisco Vañó.

El aceite andaluz de alta gama ha contribuido también a que en la última campaña se haya batido el récord nacional de exportaciones, con más de 800.000 toneladas, lo que supone el 60% de toda la producción y, prácticamente, la misma cantidad que produjeron conjuntamente Italia, Grecia y Portugal. Solo en Estados Unidos el aceite andaluz crece a un ritmo del 20% anual y el año pasado las ventas superaron los 150 millones de euros.

Información obtenida de:

http://www.elpais.com/articulo/andalucia/aceite/andaluz/recupera/elogios/elpepuespand/20111102elpand_11/Tes

“Hay que hacer trabajo de hormiga y ser muy paciente”

Lunes, 21 de Noviembre de 2011

Rosa Vañó nunca imaginó que vería con sus propios ojos cómo una botellita de medio litro de aceite de oliva de alta gama producido en su almazara familiar de Jaén se vendería en las tiendas gourmet de Nueva York. Y más después de recordar cómo fueron los inicios: “El primer mes facturamos 50 euros y estuvimos a punto de tirar la toalla, pero tuvimos paciencia”. Vaya si la tuvo.

Hace ocho años, cuando cumplió los 40, pensó que era un buen momento de emprender un nuevo reto profesional. Ella dejó su trabajo como ejecutiva en Coca Cola —antes estuvo en Warner y en Universal— y su hermano Francisco hizo lo propio en un banco, y decidieron transformar la vieja aceitera de su padre —con más de dos siglos de historia— en una envasadora de los aceites más selectos. El resultado en este tiempo ha sido espectacular: Aceite Castillo de Canena está hoy presente en 40 países, y la semana pasada fue catalogado como el mejor del mundo por la guía italiana Flos Olei, una publicación de culto en el sector oleícola.

En la finca familiar de los Vañó —unas 1.500 hectáreas de olivar de regadío en la comarca de La Loma— ya ha empezado la recolección de su variedad arbequina. Lo hacen anticipándose más de un mes al inicio oficial de la campaña con la idea de obtener la máxima calidad del llamado oro líquido. Una práctica que hoy ya siguen muchos otros olivareros y que intenta cambiar la tendencia en un sector donde se da la paradoja de que España, que es líder mundial en producción, vende más del 80% del aceite a granel a Italia, que domina los mercados con el producto envasado. “Los graneles no sacan de pobre, el mercado paga por los aceites de calidad”, comenta la directora comercial de Castillo de Canena.

Y así fue como Rosa, aprovechando su experiencia en la empresa privada y los cuatro idiomas que habla, diseñó un plan de mercadotecnia para posicionar su marca en los mercados internacionales. A más crisis, más exportación. Hoy, el 70% de sus ventas llegan del exterior. Lo hizo primero en Estados Unidos, donde este año se ha hecho con el premio Sofi Award de Oro, asimilado a los Oscar gastronómicos, y más tarde en el sudeste asiático, donde su aceite virgen extra es muy apreciado por sus propiedades saludables. Castillo de Canena crece cada año en China o en Japón. “Ha sido clave el acercamiento que Internet ha hecho de la cultura mediterránea y también la difusión que hacen los principales cocineros españoles”. La empresa dedica uno de sus comerciales al seguimiento de las redes sociales en el campo agroalimentario.

Tan asentada está la empresa olivarera que la llegada de la crisis no la han notado. “Los momentos de crisis son también momentos de oportunidades”, advierte Rosa Vañó, que en 2008 fue nombrada Mujer Empresaria del Año y que está revolucionando un sector tan masculinizado en el que se ha hecho respetar. “Esto es una cuestión de paciencia, y luego de talento, y si se tienen las dos cosas mucho mejor”, recomienda esta olivarera, casada y con tres hijos y que duerme unas 200 noches al año fuera de España debido a sus viajes comerciales. “En este sector, como en otros muchos, la gente quiere resultados a corto plazo, pero antes hay que hacer mucho trabajo de hormiga y llamar muchas veces a la misma puerta”.

Información obtenida de:

http://politica.elpais.com/politica/2011/11/01/actualidad/1320173499_342806.html