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I Congreso Médico ‘Aceite de oliva, nutrición y salud’: El aceite de oliva, a los hospitales

Lunes, 5 de Diciembre de 2011

“El aceite de oliva debería incluirse de forma obligatoria en los hospitales públicos. Pero debería también estar presente en los hospitales privados”. Así de contundente se mostró el doctor José López Miranda en la apertura del I Congreso Médico ‘Aceite de oliva, nutrición y salud’, que se celebra los días 4 y 5 de noviembre en el Colegio de Médicos de Madrid y que, además, ha tenido como invitados de excepción a un grupo de alumnos de primaria que han descubierto las bondades del aceite y del desayuno español.

El objetivo del Congreso es, en palabras de Teresa Pérez, gerente de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, impulsora y coorganizadora de este acontecimiento de divulgación científica, “dar a conocer al colectivo médico y a la sociedad las líneas de investigación científicas en torno a las propiedades del aceite de oliva”, además de “lo que puede aportar desde el punto de vista nutricional y de salud”, incidiendo, en las aportaciones que tiene en la “prevención de enfermedades cardiovasculares o la diabetes”. Asimismo, explicó que entre los objetivos del trabajo desarrollado por la Interprofesional es fomentar “la asociación del consumidor entre aceite de oliva y salud”.

El doctor José López Miranda, del centro de Excelencia Investigadora del Aceite, alabó la labor de la Interprofesional y, sobre todo, señaló las propiedades del aceite para luchar contra “los dos grandes problemas de la sociedad”, que son “las enfermedades cardiovasculares y la obesidad”. También dijo que el aceite de oliva también combate el síndrome metabólico y la diabetes. López recordó que “el 40 por ciento de las muertes en España se produce por enfermedades cardiovasculares” y que “un 50 por ciento sufre de síndrome metabólico”. Manifestó que en el congreso se explicará cómo “a través de la prevención y la nutrición” se pueden “reducir estas dos grandes lacras de la sociedad”. López recalcó, además, que una “dieta rica en aceite de oliva mejora los mecanismos para reducir estas enfermedades” y en particular, “las enfermedades cardiovasculares”. Incidió en que las dietas ricas en aceite de oliva ayudan a luchar contra “la diabetes, las enfermedades cardiovasculares e incluso el cáncer”.

Dado sus probados efectos beneficiosos, el doctor recalcó que “debería ser obligatorio que el aceite de oliva estuviera presente en las dietas de los hospitales públicos”. “Pero debería incluirse en todos, como recomendación básica para todos los ciudadanos desde la primaria infancia”, aseguró. Y para justificarlo, se remitió a las “propiedades de los múltiples compuestos del aceite que van mucho más allá del alimento base”. Recordó, asimismo, que “el aceite interacciona con el organismo, modulando el metabolismo”.

EL ACEITE, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Con el doctor López Miranda y Teresa Pérez, abrieron el Congreso Álvaro González Coloma, director de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero y patrono de la Fudanción Dieta Mediterránea, además de Jean-Louis Barjol, director ejecutivo del Consejo Oleico Internacional (COI).

González Coloma destacó, ante todo, el éxito que se ha conseguido desde la Fundación que dirige que la dieta mediterránea, de la que el aceite de oliva es un alimento esencial, fuera reconocida, el 16 de noviembre de 2010, como Patrimonio de la Humanidad. En palabras de Coloma, este hecho supone un “reconocimiento de una forma de vida” así como de la “cultura, el modo de comer y las costumbres mediterráneas”. González Coloma recordó que el cultivo y la explotación del aceite ejerce una “repercusión en a continuidad, conservación y sostenibilidad del medio rural” de gran importancia. No obstante, reconoció que “se ha de trabajar en el conocimiento de que los hábitos hay que inculcarlos desde la niñez”, destacando sobre todo el “trabajo en los colegios”.

González remarcó también la labor que está realizando la Fundación, “compuesta por todo el sector de la oliva”, en el hecho de que es necesario “aportar un valor añadido complementario” para llevar el aceite de oliva a una cultura no acostumbrada a su consumo. En este sentido, Teresa Pérez destacó que el 2010 se cerró siendo “el cuarto año consecutivo de récord histórico de exportaciones españolas”, con clientes en ascenso en nuevas áreas, como India y México. Las “propiedades positivas” del aceite están venciendo incluso las reticencias que podrían surgir dado que el llamado ‘oro líquido’ requiere un desembolso extra para sus habitantes.

El director de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero incidió en el hecho de que “consumir aceite de oliva y no otras grasas” permite “vivir muchos años con una calidad de vida importante”. Sin embargo, admite que “para demostrar las cualidades desde el aspecto médico” se necesita “mucho tiempo, muchos medios y muchos recursos económicos”. Asimismo, reiteró el apoyo de su Fundación a “proyectos rigurosos que puedan demostrar que el aceite de oliva es una grasa más saludable que otras, aunque sea cara”.

‘HAY QUE VENCER LA RESISTENCIA EUROPEA’

Que los consumidores, sobre todo europeos, empiecen a considerar el aceite de oliva como una aportación saludable a su dieta y que esto se refleje en el etiquetaje, es una de las luchas que se quiere ganar, no sólo desde la Fundación, sino desde la Interprofesional. La idea sería poder incluir en el etiquetado las propiedades beneficiosas del aceite como son los polifenoles, que, en palabras de Teresa Pérez, ayudan, entre otros, a “prevenir el estrés oxidativo”. También se refirió a que los ácidos grasos monoinsaturados ayudan a regular “de forma natural los niveles de colesterol en la sangre, ya que disminuye el LDL -colesterol malo- y aumenta los niveles de HDL -colesterol bueno”.

La principal traba, según Teresa Pérez es “la burocracia” y “la autorización” de los organismos europeos, ya que “ninguna mención sobre propiedades saludables que no haya sido autorizada por la Unión Europea” puede aparecer en esas etiquetas. Los intervinientes se refirieron a las reticencias de algunos países del Viejo Continente, en especial a los más septentrionales, que “son muy estrictos” e “insisten en que cualquier tipo de grasa es mala para la salud”, a pesar de que hace diez años en Estados Unidos, según Coloma, “se permitió poner en las etiquetas que tenía propiedades cardio-saludables”. En palabras de Teresa Pérez, “hay que vencer la resistencia europea”.

Y en ese aspecto desempeña un papel muy importante el Consejo Oleico Internacional, representado por Jean-Louis Barjol. Barjol explicó que el organismo, que aglutina al 98 por ciento de los productores de aceite, se ocupa de “fijar los límites y métodos químicos para diferenciar el aceite de calidad en el mercado mundial”. Asimismo, el COI trabaja “para que se conozcan las cualidades del aceite” apoyando “programas de subvenciones”. Destacó también el trabajo de la Interprofesional, que, afirmó, “ha hecho muy buena labor”.

Otro punto del debate consistió en determinar si los estudios médicos se han realizado sobre ‘aceite de oliva’ o sobre ‘aceite de oliva virgen extra’. En este sentido, López Miranda explicó que los estudios se realizan con aceite de oliva y con aceite virgen extra por separado, y, también, comparando los diferentes tipos. En cualquier caso, incidió en que “el aceite de oliva es saludable ‘per se’” y destacó “la riqueza de ciertos tipos por múltiples compuestos bioactivos” y de las “propiedades que van más allá de la composición grasa”. Destacó igualmente que “hay ventajas derivadas del consumo de los diferentes aceites”. En definitiva, señaló, el aceite de oliva es bueno para la salud, independientemente de que sea o no virgen extra

López Miranda incidió, asimismo, en que el virgen extra tiene una “alta riqueza en componentes minoritarios” y añadió que con “un consumo diario de 30 gramos de aceite ya se empiezan a ver mayores efectos” en el organismo, aunque “no hay estudios que hayan analizado el efecto dosis-respuesta, al menos de forma directa”. No obstante, recalcó que “a mayor consumo, menor es el riesgo de desarrollar un evento en pacientes que ya han tenido un infarto”.

El doctor también insistió en la importancia de inculcar el consumo del aceite a los más pequeños y señaló el preocupante dato de que “España es el tercer país con más obesidad”. López hizo hincapié en la necesidad de “prevenir esa obesidad y sus consecuencias” y aseveró que “debe ser una estrategia sanitaria de primera magnitud.

LOS NIÑOS, PROTAGONISTAS DEL DESAYUNO ESPAÑOL

Los más pequeños fueron, de hecho, los protagonistas de un taller infantil que se ofreció después de la presentación y que perseguía inculcarles la importancia de tomar un buen desayuno por las mañanas, con el aceite de oliva como protagonista, así como hacerles ver la importancia de la dieta mediterránea.

El taller estuvo conducido por Beatriz Maeso, que constató que los alumnos del colegio SEK Santa Isabel de Madrid tenían conocimientos sobre la materia. Así, alumnos como Jorge, sabía que la dieta mediterránea estaba basada en “la variedad de comidas que hay”, refiriéndose a la importancia de comer de todos los tipos de alimentos, aunque Maeso, más adelante, amplió esta respuesta explicándoles la pirámide alimenticia.

Así, los chavales pudieron disfrutar de su propio ‘Desayuno Español’, que como bien indicó la pequeña Andrea, sirve “para que en el día tengas fuerzas y podamos hacer cosas que si no, no podríamos hacer”.

Información obtenida de:

http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/355658/i-congreso-medico-aceite-de-oliva-nutricion-y-salud-el-aceite-de-oliva-a-los-hospitales

Pedro L. Rubio: “El aceite de oliva es el buque insignia español, no la paella o el gazpacho”

Martes, 15 de Noviembre de 2011

“El mejor aceite del mundo es español”, así de seguro y contundente se expresa Pedro Luis Rubio Aragonés, vicepresidente de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español. Pertenece a una familia vinculada estrechamente al aceite durante tres generaciones. Su abuelo ya compró una almazara y también fue harinero. Después llegó su padre, con una gran personalidad, que fue quien dio un gran impulsó al negocio familiar. Finalmente, accedió él al sector, compaginando sus estudios de Ciencias Económicas y Empresariales en CUNEF (Colegio Universitario de Estudios Financieros) con el trabajo. “Mi padre necesitaba mi ayuda y empecé en el turno de tarde, pero acabé trabajando el día entero. Aquello fue duro pero no me arrepiento de nada”, recuerda.

Pedro Luis Rubio se introdujo en el mundo empresarial siendo muy joven. “Era consciente de que estaba haciendo cosas que no correspondían a mi edad. Eso me permitió tener una formación y una amplitud de miras en el negocio muy grande”. Le pilló la época más dura en la que los médicos no promovían el consumo de aceite de oliva como lo hacen ahora. También vivió la llegada del aceite de girasol, la modernización del sector industrial… “A finales de los años 70, el sector industrial empezó a tomar conciencia de que había que envasar el producto. Hasta entonces la gente iba con su bidón de cinco litros al economato a que se lo rellenaran. Ya nadie se acuerda. La gente de nuestro sector que se queja de cómo estamos ahora, no recuerdan cómo estábamos hace 30 ó 40 años. En ese sentido, el salto ha sido abismal”, afirma.

A finales de los 70 -nos cuenta Pedro Luis Rubio- se empezaron a instalar plantas envasadoras. “Mis primeros recuerdos del olivar eran de la carretera de Andalucía con los olivos arrancados. Una imagen pavorosa. En España se han arrancado olivos igual que se han arrancado viñas. Sin embargo, ahora tenemos una agricultura extraordinaria y cuando bajas a Andalucía ves unas explotaciones agrícolas maravillosas con regadíos, con gran cantidad de variedades, con un proceso agrícola fuera de serie. Ahora las industrias tienen una tecnología, un tratamiento del producto, unos procesos de calidad e industriales espectaculares. Ese es el gran cambio que ha dado tanto la agricultura española como la industria española”.

-. ¿Vamos a asistir a algún otro cambio próximamente?

- El último cambio ha sido convertirnos en un sector exportador: la internacionalización de la que hablábamos para todos los sectores. El salto cualitativo y cuantitativo se ha producido en los últimos tres años, que hemos pasado de ser un sector dedicado básicamente al consumo interno, a ser un sector claramente exportador. En este momento, ya exportamos el 60 por ciento o el 70 por ciento de nuestro producto.

-. ¿A qué países exportamos principalmente?

- El mundo del aceite distingue entre los grandes productores, como son España, Italia, Francia, Portugal… Países en los que había una gran cuota de producción. El aceite se iba rápidamente hasta los 8, 9 ó 10 litros por persona. En ese ambiente nos hemos estado moviendo durante un tiempo. El resto del mundo estaba y casi sigue, entre el 0 y el 1… esa es la tónica. Representamos el 3 por ciento del consumo mundial y tenemos un enorme recorrido por hacer. Europa ya ha entendido el valor del aceite de oliva y las cifras de venta en Inglaterra, en Francia y en Alemania son excelentes. Ya empezamos a tener países con un consumo muy poderoso en la Unión Europea. Sobre todo, se ha conseguido asociar ese consumo a dos cosas: la calidad y la salud y que el aceite es un producto más caro porque tiene un proceso de cultivo más costoso. Estamos hablando de un árbol frente a una planta. Es decir, el girasol o la soja no tienen tantas incertidumbres como el olivo.

PIONERO EN EL MERCADO ASIÁTICO

Cuando nadie apostaba por el mercado asiático, Pedro L. Rubio, en cambio, tuvo el acierto de pensar que este área sería importantísima en el futuro y acertó. Podríamos decir que fue visionario.

-. Nosotros hicimos una primera aventura asiática viajando a Japón, 30 años atrás. Ha sido una experiencia extraordinaria por el mercado tan complicado que era. En aquel momento, estuvimos hablando de aceite para la piel, los skin oils, porque realmente el consumidor japonés no identificaba el aceite de oliva como referencia. Ayudó mucho que un médico muy famoso hablara en la televisión, en un programa de máxima audiencia, y dijo que existía un aceite en el Mediterráneo que era maravilloso y que tenía atributos naturales que ellos buscaban en otros aceites de forma artificial. En Japón hay un consumo importante de los funtional oils, los aceites funcionales. Son aceites en los que, partiendo de un aceite básico, como la soja o el girasol, por medio de aditivos y después de un proceso de homologación, se vende como un aceite sano. La diferencia que tiene el aceite de oliva con estos aceites funcionales es que las propiedades que posee las consigue de forma natural.

-. La clave está en identificar aceite de oliva con dieta sana, ¿verdad?

-. Si fuéramos capaces de identificar una dieta sana con el consumo de aceite de oliva, además de llevar una vida sana, conseguiríamos la prevención de un montón de problemas de salud. Ese es uno de los dos grandes éxitos del aceite de oliva. Por un lado la salud y por el otro, la gastronomía. Los aceites de semillas refinados son todos iguales y sé que con esto se enfadará mucha gente, pero la variedad de matices que tiene el aceite de oliva hace que un cocinero pueda innovar, crear, darle un punto artístico a la cocina que no lp tendría con otros aceites. Cuando ahora hablamos de cocina gourmet es que los cocineros del mundo están aterrizando en el aceite de oliva.

-. ¿Si el aceite fuera americano en lugar de español, estaría el mundo entero consumiendo aceite de oliva?

-. ¡Claro! Hay mucho camino que recorrer. El aceite es nuestro y se produce aquí casi la mitad de lo que se consume en el mundo. Si el aceite fuera americano o alemán lo tendríamos aquí hasta en la sopa y estaría prescrito para los niños antes del desayuno. Pero somos nosotros, españoles, un tanto especiales en todo eso de promocionarnos. Pero esto ha cambiado, el reto de la internacionalización del que hablábamos es lo que hay que conseguir.

Pedro L. Rubio consiguió unas relaciones tan fluidas con Japón que cuando el presidente de la compañía japonesa con la que han colaborado durante tres décadas se jubiló, vino a España. “Se trasladó hasta nuestra fábrica, a Toledo, a plantar un olivo en el 25 Aniversario de las relaciones entre la dos empresas. En todo ese tiempo han existido muchas alegrías, muchas batallas, mucha conquista de mercados y, la verdad, yo me he sentido a veces muy solo en una ciudad tan dura como Tokio.

¿Después llegó China?

-. Desarrollamos un importante trabajo en Japón y quisiera destacar el magnífico trabajo de mis hermanos, sobre todo, del mayor, Juan Carlos, que comprendió que la internacionalización sería la clave a medio y largo plazo. Eso ya nos hizo pensar que si éramos capaces de llegar hasta Japón o China, podríamos llegar a cualquier lugar del mundo. Ha sido una experiencia muy larga y es la misma que hemos aplicado para para Europa o América.

-. ¿Fueron los primeros en creer en China?

- China es, hoy por hoy, un país exportador, basado en unos costes muy baratos y en una situación social que a cuenta de no tener ciertas prestaciones sociales, hace que los salarios sean muy bajos. Eso es lo que la convierte en un gran competidor como exportador. Ir a un país como ese, en el que había más millones de personas en el umbral de la pobreza, a vender aceite de oliva, era algo muy delicado. Nuestro principio era allí vender en los grandes centros comerciales donde instalaban gourmets corners. De esta manera, la nueva clase multimillonaria china podía comprar caviar, aceite de oliva y champán. De ahí nos hemos abierto a los lineales para la venta de nuestros productos. Actualmente hay unos 100 millones de personas con un nivel de vida europeo y esos 100 millones ya son objetivo para el consumo de aceite de oliva. Por eso, nosotros tenemos que estar ahí. Esa es la experiencia personal y empresarial que yo he intentado aportar a las instituciones en las que he estado en los últimos años.

EL MEJOR ACEITE DEL MUNDO

El vicepresidente de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español no lo titubea, el mejor aceite del mundo está en el sur de Europa. “Sin duda el mejor aceite del mundo es español. En España hay una variedad extraordinaria de aceites. Quiero recordar que en algunos de los premios más importantes del mundo, las últimas marcas ganadoras han sido de Jaén. Eso es algo histórico porque Jaén ha sido la gran despensa del mundo, pero hasta hace poco no se la consideraba productora de grandes calidades. Pues en Jaén hay ya una iniciativa de muchísimas familias, de muchas almazaras y cooperativas que están haciendo unos aceites extraordinarios. Eso da un vuelco a la visión de España como país productor frente a Italia, como país vendedor, que tanto daño nos ha hecho y nos sigue haciendo. Combatimos ya con una extrema firmeza y eso nos ayuda mucho. Italia ha comprendido que la fortaleza del mercado español, y de su sector industrial, le obliga a entenderse con nosotros antes de seguir combatiéndonos. Este año ha habido un congreso extraordinario en Córdoba, ‘Beyond Extra Virgin’ ['Más allá del virgen extra'], en el que italianos, norteamericanos y españoles hemos hablado del futuro del aceite de oliva. Esto era algo impensable hace unos 5 años. Nuestro objetivo ahora es luchar para ser líderes en marcas, en valor, en calidades y en cuotas de mercado”.

-. ¿Cuáles fueron las conclusiones de ese encuentro?

-. Italia aceptó el reto de que España es capaz de hacer las máximas calidades en todos los mercados y que, además, sabe aplicarlas a la nueva cocina. Creo que tenemos un hecho diferencial sin explotar aún. No podemos negar que la cocina italiana es estupenda, pero hay que reivindicar que la cocina española puede ir un punto más allá en asuntos de creatividad y en otros aspectos cualitativos. La materia prima que tiene España en su cocina es extraordinaria y permite un juego de arte, creatividad y de estética que la cocina italiana no tiene.

-. Que esa gastronomía tan creativa haya ido acompañada del aceite de oliva, ¿ha potenciado al sector olivarero español?

-. Ha sido básico que los grandes cocineros vean clave al aceite de oliva para su cocina. Arrancó en primavera la iniciativa de potenciar el Desayuno Español y ahora estamos potenciándola a nivel internacional. En el camino hablábamos de la suma de buenos componentes en la cocina y es lo que al final nos puede configurar una imagen de marca. Nuestros vinos, nuestros aceites, nuestros quesos son extraordinarios, tenemos una variedad de productos fabulosos, pero no los hemos puesto en conjunto. Si llegas a cualquier país del mundo y preguntas por un restaurante italiano, lo tienes. Los restaurantes chinos, igual. Los japoneses han creado una red de cocina japonesa en menos de 10 años a nivel mundial. Nosotros no lo tenemos tan fácil, por nuestro tipo de cocina. Pero sí debemos ser capaces de crear una red española en todas las ciudades del mundo que no se base en la paella, la sangría y el gazpacho, que con todo el respeto, no pueden ser el buque insignia de la cocina española.

-. ¿Cuál debería ser el buque insignia?

-. El aceite de oliva. De hecho, nosotros lo estamos reivindicando. Es el nexo de unión de todo lo demás. Somos compatibles con los buenos vinos, los buenos quesos, los buenos pescados… Deberíamos figurar siempre a la cabeza de la lista porque no se entendería una buena cocina española sin el aceite de oliva.

“EL ACEITE ES PARA MÍ UNA FORMA DE VIDA”

Pedro L. Rubio está convencido de que, más que sangre, corre aceite por sus venas. “Para mí es una forma de vida, de pensar y de sentir. Desde los 18 ños de edad he tenido una intensa dedicación a este sector. He llegado mucho más lejos de donde quería llegar, he estado en todas las instituciones donde he aprendido muchas cosas y donde nunca habría imaginado estar. Creo que eso me ha permitido ver el aceite de oliva con una visión mucho más global, más internacional, más a largo plazo. Ese sentimiento por el aceite me hace pensar cómo me gustaría que estuviera el aceite este año pero sobre todo como me gustaría que estuviera el aceite a diez años vista. Tengo mi propia idea de cómo posicionar el aceite de oliva, el de mi tierra, el de España… ese sentimiento lo tengo y lo vivo”.

-. Pues aprovecho, ¿qué va a ocurrir en el sector dentro de diez años?

-. El sector va a ir claramente a mejor. Todo se puede romper en esta vida pero en los últimos años se han sentado las bases para hacer un crecimiento en los factores más importantes: la valorización del producto y su internacionalización. Industriales, productores, sindicatos agrarios, hasta los políticos… en eso estamos unidos en este momento. Se están poniendo las bases para que internacionalmente se expanda el producto y que vayamos a un consumo en Europa muy elevado, a liderar el valor de la marca, de la imagen, del precio, a liderar de verdad. Creo que en 10 años esto habrá cambiado radicalmente.

-. ¿Qué papel ha desempeñado y está protagonizando la Interprofesional?

-. La Interprofesional ha sido el nexo de unión. Es una aventura de éxito que estudiarán las universidades de economía en el futuro. Ha permitido resolver de golpe una serie de problemas políticos, sindicales, de relaciones en el mercado entre productores y distribuidores, ha globalizado el sector español, ha creado un head-office -un centro de inteligencia y de recursos- en el cual se filtran ideas y se canalizan problemas. Además, con el dinero común se genera una estrategia para luchar en los mercados. Esa es la base para que dentro de 10 años, si seguimos manteniendo ese esquema, este sector mejore de forma continuada. La Interprofesional tiene que servir, además, para huir de ese esquema que viene del régimen anterior y que ha institucionalizado Europa: la subvención, la ayuda o la protección. Cuando hablo con amigos surafricanos que no saben ni pronunciar la palabra subvención, y compiten de forma maravillosa en sectores agrícolas, se sorprenden de los grados de protección que tenemos aquí y que son herederos del tratado de Roma de 1956. Ese esquema proteccionista, que ahora está en revisión por su coste, tiene que dar paso a una economía en la que seamos nosotros mismos capaces de generar el mercado y la calidad del producto, suficientes para no necesitar otro tipo de ayudas.

-. ¿Cuál de los eslabones de la cadena es más débil?

-. A quienes preguntes te dirán que ellos… pero, por hacer una fotografía de conjunto, es necesario saber que hay un millón de agricultores, 1.700 almazaras y unos 100 envasadores. Esto ha creado una pirámide perversa en cuya cúpula están 10 o 12 señores que son la gran distribución, con un poder de compra enorme. Ellos han hecho un proceso de concentración terrible, y ese poder de compra y de manejo del mercado se irradia hacia abajo y genera presión. La realidad es que, cuando hemos hecho un estudio sobre quién gana o pierde, nadie ganaba excesivamente. En términos comparativos el productor o el industrial ganan poco y, curiosamente, el distribuidor tampoco gana lo suficiente, lo cual quiere decir que somos un sector que ahora mismo está excesivamente comprimido. Batallamos contra la venta-pérdida. España ha multiplicado por 3 su cosecha y por casi 3 sus ventas y en ese casi hay una diferencia muy dura para la producción y es que los precios son bajos. Pero creo que no hay que perder la perspectiva. Porque si un sector que en 3 años, de exportar 400 millones de kilos, casi ha duplicado sus exportaciones, ahora debe mantener la calma. Creo que hay que apostar por la promoción, por la internacionalización, por generar consumidores a nivel mundial y así llegaremos a estabilizar la situación que vivimos en estos momentos.

-. ¿Ha llegado la crisis al sector?

-. El sector está creciendo entorno al 5 por ciento en cuanto a volumen. Curiosamente veníamos haciéndolo más hasta el verano y en términos de exportación estábamos incluso por encima de los dos dígitos. Esto no quita para que, en términos de precio y de rentabilidad, el mundo agrícola tenga una queja enorme porque los precios en los que se está operando en estos momentos son muy bajos. Esto es así después de encadenar una serie histórica de 3 años de mucha producción, con un clima que ha favorecido esas elevadas cosechas. Tenemos que vender más sobre todo fuera, pues creo que en muy poco tiempo estabilizaremos producciones, consumos y niveles de precios.

ACEITE DE OLIVA Y SALUD

Un litro de aceite vale dos euros y consumimos en España alrededor de 10 litros de media al año. “En términos económicos -asegura Pedro L. Rubio- nadie puede decir que eso sea desequilibrante en un hogar”. “Un viernes podemos gastarnos siete veces más en disfrutar de la noche española. En términos de salud, tenemos una parte importante que hacer, seguir apostando por la investigación y el desarrollo. Los señores de la soja han sabido desarrollar una gran cantidad de fármacos o de pastillas que parece que la soja ya vale para todo. Eso es lo que a nosotros nos hace falta. Para ello, además de más medios y más recursos, vamos a necesitar algo que hoy suena mal pero que me atrevo a decir: en algunos casos tenemos que ser flexibles en el uso del aceite de oliva en otros productos. El sector industrial puede sacar nuevos productos y puede implantar nuevas ideas a partir del aceite de oliva virgen. Ese es un paso que hemos de dar”.

Hacemos un paréntesis para hablar de la familia. Reconoce que en su casa todo ha girado en torno a una figura con una enorme fuerza y empuje en el sector, su padre. “Nosotros somos una familia -junto con otras tres o cuatro del sector- que pagamos el golpe de los años 70 y 80, cuando las multinacionales te querían comprar o cerrar. Algunas, con el lanzamiento de productos muy agresivos, como fue el girasol, que de la noche a la mañana se comió la mitad del mercado. Hubo cinco o seis hombres buenos que aguantaron el tirón de no vender sus empresas y luchar. Es la historia vivida por gente como mi padre, que tuvo que luchar con esos mecanismos y asumir la llegada a la Unión Europea. Junto a eso, entender que hubiera un comisario de otro país que decidía sobre temas específicos del olivar andaluz o del aceite español. Ahora ya nuestros hijos, esta generación, entiende esto con naturalidad pero antes no era así”.

EL SUEÑO DEL MOLINO E IR POR EL MUNDO

De los dos hijos de Pedro L. Rubio, su hija mayor estudia Periodismo y Comunicación, y el segundo se interesa por el mundo empresarial. De momento, desconoce si unirán su esfuerzo al sector familiar, siguiendo los pasos de su padre, pero esa será una decisión personal de cada uno de ellos. No ha dejado de soñar y pensar en tener un pequeño molino en un sitio especial “con mi mujer, haciendo una aceite muy especial y viajando por el mundo, sólo dedicándome a vender ese aceite”. De momento, ese sueño no ocupa lugar en su agenda: “Aún no toca, pero creo que no lo haríamos mal”.

Como Alonso Quijano, luchando contra los molinos de viento, sueña con que en las casas se desayune una tostada con aceite de oliva: un desayuno bautizado como español. “Ese sí que es mi objetivo que llamemos al desayuno, desayuno español. En segundo lugar, que a las vinagreras las llamemos aceiteras. Y, en tercer lugar, tener una pequeña bandeja con distintos aceites. A mí me parece que en una pequeña bandeja de aceites tiene que haber algún arbequino temprano, que ya los hay deLa Mancha, de levante y andaluces, no sólo de Cataluña, muy buenos. Hay que tener también un par de buenos aceites andaluces, hay picuales extraordinarios. Por supuesto, que tampoco falte un hojiblanca, un cornicabra de los montes de Toledo… ir jugando con ellos y aprender en la cocina. En términos de cifras, la fritura con aceite de oliva es la más económica, la más barata. Hemos llegado a un acuerdo con la Federación Española de Hostelería: es mejor pagar algo más de precio por el aceite de oliva y hacer las frituras con un aceite más resistente, con un punto de sabor que le da al alimento un tratamiento mucho más adecuado.

-. ¿Cuál es la última novedad en el sector?

-. Viene pisando muy fuerte la gente del mundo de la fruta, que está aplicando técnicas en el olivar que son muy revolucionarias y que logran sacar aceites muy frescos, con aromas y con sensaciones que son una auténtica fiesta. Tratan los olivos como si fueran frutales y no dejan que el árbol envejezca, los van retirando de forma secuencial para que el árbol siempre tenga un límite de edad. Recogen una aceituna de un árbol joven y en el primer momento de la campañ. Son aceites tremendamente aromáticos y divertidos.

-. ¿Acabaremos conociendo tantos aceites distintos como vinos?
-. Estamos hablando de un producto con un alto valor sensorial y gustativo. En el vino hay más de 600 valores que diferencia uno de otro y en el aceite llevamos un camino similar, un camino de desarrollo de las variedades, de las calidades, de las imágenes. Ya estamos identificando más de 100 valores. Afortunadamente, la cultura del aceite ha evolucionado enormemente y hoy los consumidores empezamos a tener un conocimiento que nos permite decidir, seleccionar unas zonas u otras. Yo siempre les digo a mis amigos que no me pregunten qué aceite deben tener en su casa. Les contesto que tienen que ser varios, deben probar y ser atrevidos. Detrás de una botella bonita siempre hay mucho trabajo. Te puede entrar por los ojos, pero estoy seguro que luego te llamará la atención el propio aceite.

-. Va a ser verdad que no tiene sangre, sino que corre aceite por sus venas…

-. Desde los 18 años no he hecho otra cosa. Para mí es una forma de vida, de sentir y de pensar… me hago un corte y sí, seguro que sale aceite.

Información obtenida de:

http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/352796/pedro-l-rubio-%E2%80%9Cel-aceite-de-oliva-es-el-buque-insignia-espanol-no-la-paella-o-el-gazpacho%E2%80%9D

Expertos de la UJA examinan el aceite de oliva virgen ecologico

Miércoles, 26 de Mayo de 2010

Expertos de la UJA examinan el Aceite de oliva ecologico

INNOVA PRESS- Los expertos, que ya han demostrado la acción de esta grasa vegetal sobre los mecanismos de defensa del organismo frente a infecciones, se centran ahora en valorar los beneficios del aceite en estados en los que el sistema inmune está debilitado.

En concreto, están investigando la capacidad del aceite de oliva virgen ecológico para restaurar funciones inmunitarias deterioradas por enfermedades y por la edad, dos factores que incrementan la susceptibilidad a agentes infecciosos.

Investigaciones previas han puesto de manifiesto que, al igual que otras grasas poliinsaturadas como el aceite de pescado, rico en omega-3, el aceite de oliva posee efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular. No obstante, los expertos subrayan que el aceite de oliva aventaja a este tipo de aceites, ya que no presenta efectos supresores sobre los mecanismos de defensa frente a agresiones, tanto de origen externo, como las infecciones de origen microbiano, y aquellas de origen endógeno, como la proliferación tumoral.

Una nueva vía de investigación
Según comentan los investigadores no existen estudios hasta el momento que evidencien cuáles son los mecanismos efectores del sistema inmune afectados realmente por la acción del aceite de oliva, y cómo éstos se verían afectados en organismos inmunocomprometidos. “Este proyecto abre una nueva vía en las investigaciones dentro del campo que relaciona lípidos, sistema inmune e infección”, explica el responsable de la investigación, Gerardo Álvarez de Cienfuegos, de la Universidad de Jaén.

Para ello, los expertos evalúan los posible efectos beneficiosos del aceite de oliva ecológico, presente en la dieta, cuando es administrado a diferentes grupos de ratones a los que se les induce un estado inmunosupresor, similar al que presentan las personas de edad muy avanzada, pacientes diabéticos insulin-dependientes, o pacientes sometidos a diferentes tratamientos que conllevan la disminución de la respuesta inmune como antineoplásicos, antiinflamatorios, etc.

La metodología incluye ensayos tanto in vivo como ex vivo, en lotes de animales alimentados con dietas en los que el componente lipídico es, en unos casos, aceite de pescado, y en otros, aceite de oliva virgen extra ecológico. Además, se establecerán, dentro de cado uno de los grupos alimentados con los distintos tipos de grasas, subgrupos formados por animales jóvenes inmunocompetentes, y otros de edad avanzada y sometidos a agentes que provocan la aparición de un estado inmunosupresor. Se determinará el tiempo de supervivencia de cada grupo frente a infecciones con bacterias que suelen producir infecciones hospitalarias graves en enfermos pertenecientes a las Unidades de Cuidados Intensivos. Asimismo se analizará el estado de la activación de células propias del sistema inmune, como linfocitos y macrófagos.

“En suma, si demostramos los efectos beneficiosos del aceite de oliva virgen ecológico, como protector de la supresión ejercida por otros tipos de aceites sobre el sistema inmune, podrá añadirse a las dietas de los enfermos hospitalizados inmunocomprometidos o en personas de edad avanzada, unos de los colectivos más susceptibles a las infecciones microbianas”, asevera Álvarez de Cienfuegos.

Información obtenida de:

http://www.agroinformacion.com/noticias/30/desarrollo-rural/26537/expertos-de-la-uja-examinan-el-aceite-de-oliva-virgen-ecologico.aspx